"El gobierno del Presidente (Gabriel) Boric es de mano dura, no es un gobierno garantista", aseguró este lunes en Cooperativa la experta en seguridad Lucía Dammert, que destacó la línea de acción en materia de seguridad que tuvo la actual administración en su mandato.
En entrevista con Lo Que Queda Del Día, la exjefa de asesores del Segundo Piso de La Moneda afirmó que el Ejecutivo saliente ya ha operado bajo una lógica de firmeza en materia de seguridad, por lo que "toca ver si es que el Presidente (electo, José Antonio Kast,) va a tener la capacidad de demostrar, en actos simbólicos y reales, algún tipo de política que sea distinta a la que ya se ha implementado".
Asimismo, afirmó que es necesario reconocer que "el gobierno actual, el del Presidente Boric, es un gobierno de mano dura y no un gobierno garantista".
En su análisis, Dammert enfatizó que el problema del crimen organizado trasciende la mera lucha contra el narcotráfico, "permeando" diversas esferas de la sociedad y la política.
Dammert desveló la compleja realidad del crimen organizado, su infiltración en la política y la paradoja de la "mano dura" en un Chile con altos niveles de ansiedad y una lenta respuesta institucional. (FOTO: ATON/LinkedIn)
"Hay niveles importantes de corrupción o de capacidad de corrupción de estos mercados ilegales hacia la política, lo cual aumenta la desconfianza de la ciudadanía", puntualizó la socióloga, que advirtió que esta infiltración, acompañada de la corrupción, genera un círculo vicioso de desconfianza.
"Porque cuando la ciudadanía ve esquemas de corrupción en instituciones que debieran de estar a cargo de la seguridad, como la Policía o Gendarmería, el camino no es virtuoso, más bien es bien vicioso y la ciudadanía desconfía de ellas", añadió.
La "ansiedad y temor frente al delito"
Frente a ese escenario, la cientista política advirtió que cuando las personas piden "más mano dura, pero la mano dura se la entrega a esas instituciones, entonces las cosas no necesariamente mejoran".
Dammert describió que, aunque hay una sociedad con altos niveles de preocupación y una capacidad de respuesta limitada por parte del Estado, la administración de Kast "se va a encontrar con un panorama difícil en Chile, principalmente porque es el país que tiene los niveles más altos de ansiedad y temor frente al delito, y eso es algo que es muy complejo de cambiar en el corto plazo".
"Las expectativas son muy altas, pero la capacidad de reacción de las instituciones es más bien lenta", analizó en Cooperativa la académica de la Universidad de Santiago y autora del libro "Anatomía del Poder Ilegal".
"Las expectativas son muy altas, pero la capacidad de reacción de las instituciones es más bien lenta", advierte Dammert frente a la nueva administración de Kast. (FOTO: ATON)
Respaldo de Kast a Jouannet
Por otra parte, Dammert abordó el respaldo de Kast a su nominado como futuro subsecretario de Seguridad Pública, Andrés Jouannet, quien ha sido blanco de críticas por sus sociedades con empresarios formalizados e investigados por la justicia.
En diálogo con Cooperativa, la experta en seguridad cuestionó que Jouannet se mantenga como opción en el cargo, asegurando que ella "no lo consideraría dentro del equipo (...), principalmente porque el tema de las tragamonedas y todos los temas vinculados con los juegos de azar -que están prohibidos- y las vinculaciones con las organizaciones criminales, es un tema que ha tenido un crecimiento de un lobby exacerbado en el país".
Acusó que son acciones que "se desarrollan a pesar de ser ilegal, y que requiere de una mano muy dura".
Kast dio un fuerte espaldarazo a AndrésJouannet, su nominado subsecretario de Seguridad Pública, a pesar de las críticas por sus vínculos con personas y actividades investigadas. (FOTO: ATON)
La designación, por tanto, "deja, por lo menos, la duda hasta qué punto no va a haber algún conflicto de interés", advirtió Dammert, que de todas maneras reconoció que el subsecretario designado posee una vasta experiencia política dentro del equipo de Kast.
Finalmente, aseguró la experta que este camino es considerado "peligroso", ya que podría convertir la situación en "el foco de la atención política y mediática en un tema donde lo que se requiere es respuesta rápida".