Como todo domingo siguiente a la Pascua de Resurrección, Colina celebró la tradicional fiesta de Cuasimodo, donde voluntarios a caballo acompañan al sacerdote del pueblo a darles la comunión a los enfermos.
Cerca de 3.000 jinetes que integran los 11 clubes de cuasimodistas pertenecientes a Peldehue, Esmeralda, Reina Norte, Reina Sur, Santa Filomena, San Luis, San Miguel, Las Canteras, Quilapilún, El Colorado y Lo Seco corrieron al lado de la carroza que llevaba al religioso con el Santísimo Sacramento.
"Más que una costumbre familiar es una fe en cristo sacramentado", manifestó el presidente de los cuasimodistas de Colina, Juan Martínez, sobre la fiesta que ya tiene 70 años en la comuna y que provoca que "la comunidad se desborda y se prepara todo el año".
Por su parte, el alcalde Mario Olavarría, rescató el valor de esta tradición popular y religiosa, y declaró que la actividad realizada en la comuna es una de las más grandes del país.
"Es una tradición que viene de la época de la Colonia, mantenerla cuesta pero es muy importante", recalcó la autoridad edilicia.
La festividad, que fue definida por Juan Pablo II como un "verdadero tesoro del pueblo de Dios" durante su visita a Chile, surgió cuando los sacerdote, al llevar la comunión a los enfermos y ancianos que no podían cumplir con el deber de comulgar, eran víctimas de asaltos.
Para proteger a los religiosos y cumplir con el sacramento católico, huasos montados en caballos acompañan al carruaje, pero durante los últimos años se han incluido voluntarios en bicicletas y triciclos.
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| La festividad se vive coloridamente en la zona central. (Foto: UPI) |