El abogado Cristián Espejo aseguró a El Diario Cooperativa que nunca le pagó dinero a la ex pareja de Gema Bueno, Fernando Bravo, a cambio del diario de vida de la llamada "testigo clave" del caso Spiniak.
Además, acusó a Bravo de intentar extorsionarlo, con posterioridad a la entrega del texto al exigirle dinero. El diario de vida contendría los datos que, supuestamente, exculpan al senador y presidente de la UDI, Jovino Novoa, quien fue acusado por Gema Bueno de haber abusado de ella, como parte de la red de pedofilia encabezada por Claudio Spiniak.
La última edición de La Nación Domingo publicó una entrevista a Fernando Bravo, en la que asegura que la UDI le canceló un millón de pesos por el diario de vida de la joven, que mantenía en su poder por motivos sentimentales.
Bravo relató que sostuvo innumerables encuentros con personeros del partido gremialista, entre ello con el entonces presidente de la colectividad, Pablo Longueira, para definir qué cosas diría frente al ministro en visita del caso, Sergio Muñoz.
Espejo contó que el contacto de la UDI con Bravo comenzó luego de que el ahora ex timonel del gremialismo, Pablo Longueira, le solicitara que se hiciera cargo de ayudar al joven, porque "llega en un estado tremendamente complicado".
"Es un acto humano del diputado Longueira, como corresponde, que es un hombre de bien", recalcó. "Este muchacho estaba en una situación súper dura, acuérdese que él estaba acusado de violación por Gema Bueno. En ese sentido yo me preocupo de, jurídicamente, de asesorarlo", indicó.
"Ahora, en su declaración ante el ministro Muñoz -respecto a la cual Bravo afirma que omitió información bajo instrucciones de la UDI-, ahí yo no estaba metido", añadió.
Destacó que, durante este proceso, Bravo entregó información de "extrema importancia" para el proceso, como el hecho de que Gema Bueno estudiaba entre 1998 y 1999, años en los cuales señaló a la justicia haber vivido en una casa de Claudio Spiniak.
"Después pasa el tiempo, este joven me llama (primeros meses de 2004) y me dice 'don Cristián, encontré el diario de vida'. Olvídese cómo estaba me saltaba el corazón, me saltaba todo", contó el abogado.
Por teléfono, Espejo le dijo desde Santiago a Bravo, quien se encontraba en Calama, que era necesario entregar el documento inmediatamente a la justicia. Ante esto, según Espejo, el joven le dijo "mire, lo que quiero yo es que usted me pague primero por esta cuestión, porque yo los he ayudado cualquier cantidad y no pasa nada".
Espejo viajó hasta Calama un día domingo tras la conversación telefónica. Se juntaron en un mall, donde le insistió en la necesidad de no caer en el delito de obstrucción a la justicia y de que no cumplir con sus amenazas de quemarlo si no se le pagaba.
"El recapacita y me entrega el diario de vida. Me lo traigo a Santiago, llegó el domingo en la noche y el lunes en la mañana lo entrego", comentó.
Insistiendo en que no canceló dinero por el diario de vida, el abogado reconoció que "estaba dispuesto a pagarlo. Si se paga recompensas por tratar de descubrir un criminal, a usted le secuestran una hija y le dicen 'tengo un documento que prueba donde está', ¿usted no lo compra?".
En el diario de vida supuestamente queda claro que Gema Bueno era virgen en la época en que afirmó a la prensa que estaba en una casa arrendada por Claudio Spiniak siendo sometida a abusos. Con ese dato, según Espejo, "murió el tema Spiniak-políticos", en referencia a las acusaciones contra Jovino Novoa.
"No tengo rabia con Fernando, porque lo entiendo. El actuó en el marco de una necesidad legítima, recuperar a su hija. Yo le dije que me iba a traicionar", aseveró Espejo.
"El (Bravo) me extorsiona antes de darse vuelta incluso. 'Andan los del Jolo (el sacerdote José Luis Artiagoitía, protector de Gema Bueno) dando vueltas y sabe que más, si usted no me da plata voy a decir un montón de cosas en contra de ustedes' ", indicó.