El cuarto Juzgado de Garantía de Santiago acogió a trámite la querella por delito de homicidio en contra de dos médicos de la Clínica Alemana, por el fallecimiento de Carmen Valenzuela, de 23 años, en diciembre de 2013.
El caso se hizo público cuando el padre de la joven, el doctor Juan Pablo Valenzuela, envió una carta a Ciper Chile para denunciar el caso.
Como se explicó en esa carta, Carmen llegó a la clínica el 6 de diciembre con cefalea, naúseas, convulsiones y dificultades para hablar. La joven tenía una válvula en el cerebro, debido a una hidrocefalia que padeció tras su nacimiento.
Valenzuela sostiene que el médico de turno, Álvaro Mardones, y el neurólogo Paulo Lavados, no tomaron en cuenta esta información para tratar a la joven.
Para el abogado de la familia, Sebastián Sánchez, "no cabe duda que existen ciertas diligencias primordiales, como son tomar declaración tanto a las víctimas como a los eventuales victimarios e indagar quienes fueron las personas, aparte de los querellados con nombre y apellido, que estuvieron presentes en el servicio de urgencia de Clínica Alemana en la noche en que Carmen falleció".
La Clínica Alemana no quiso referirse al caso, aunque anunció que entregará toda la información necesaria a la justicia.