En conversación con Una Nueva Mañana, el gerente general de Toyotomi en Chile, Juan Pablo del Campo, descartó que las estufas de esta marca representen riesgos para la salud de sus usuarios.
"Los niveles de emisiones de nuestras estufas son realmente bajísimos", dijo el ejecutivo al ser consultado por el estudio de la Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad Católica (Dictuc) que concluyó que entre los artefactos de calefacción más utilizados al interior de las casas de Chile, las estufas a parafina son las más contaminantes.
De acuerdo al informe, independiente de su tecnología, estos aparatos son los que generan las mayores emisiones de monóxido de carbono, material particulado (MP) fino y dióxido de azufre (SO2),
"Nuestras estufas son fruto de más de 60 años de investigación y desarrollo. Se fabrican en Japón desde el año 1949, y en Chile llevamos más de una década, y la mejor muestra de satisfacción de nuestros clientes es el ansia por tener estas estufas", dijo el gerente, que remarcó que la compañía trabaja con "la más alta tecnología".
Del Campo consideró además que la información proporcionada por el organismo "es difusa", aunque reconoció que no ha leído el texto completo porque el Dictuc no se lo ha enviado.
"Lo único que conocemos es lo que ha salido en la prensa. Lamentablemente no contamos con todos los antecedentes", remató.