La expresidenta Michelle Bachelet concretó en el Palacio de Planalto, en Brasilia, una reunión con el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, donde acordaron mantener en pie su candidatura a la Secretaría General de la ONU y esperar la próxima votación informal ("straw poll") del Consejo de Seguridad para definir los pasos a seguir.
El encuentro se dio ayer, luego de que en la última medición la dos veces jefa de Estado chilena (2006-2010, 2014-2018) obtuviera sólo dos apoyos de 15 posibles en el órgano, quedando en el penúltimo lugar de la nómina.
Según detallaron medios brasileños como Folha de Sao Paulo o UOL, ambos líderes concluyeron que —pese al resultado y al eventual veto de EE.UU.— era precipitado retirar la postulación impulsada por Brasil y México, considerando que estos procesos requieren de múltiples rondas de medición.
Así, la votación no vinculante que convocará el Consejo de Seguridad en septiembre —bajo la presidencia mensual de Francia— será decisiva para proyectar el futuro de la candidatura.
La postura de Bachelet y Lula se da de forma paralela a las críticas del Presidente José Antonio Kast, quien ayer, en El Diario de Cooperativa, descartó la responsabilidad del Ejecutivo en el complejo escenario tras haber retirado el patrocinio estatal concedido originalmente durante el Gobierno anterior.
"Yo lo conversé con la expresidenta antes de asumir y le planteé mi mirada respecto de lo que podía ocurrir en la ONU (...) Creo que el tiempo nos ha dado la razón a nosotros y ha dejado muy descolocados a quienes más incentivaron esta postura. Claro, cuando alguien se ve en esa situación, le echa la culpa a quien puede. Aquí hay ciertos exembajadores que nos responsabilizan, me responsabilizan a mí, y creo que los principales responsables son ellos mismos", sostuvo el Mandatario.