El diputado y ex presidente de la UDI Patricio Melero fustigó el proyecto del Gobierno que busca despenalizar el aborto en tres causales, asegurando que no puede existir ninguna ley que someta el derecho a la vida.
Melero calificó como "un totalitarismo inaceptable, una intolerancia injustificada el pretender obligar a todos a hacer algo que por convicción no creen que sea no solamente inconveniente, sino que absolutamente reñido con la moral y con la profunda convicción que tienen que se está terminando con una vida", indicó.
La iniciativa presentada por la Presidenta Michelle Bachelet incluye la "objeción de conciencia", que es permitir al médico rechazar un aborto, pero trasladar el caso a otro profesional.
Desde el Gobierno insistieron en que esta ley, de aprobarse, deberá ser respetada y cumplida por todos, según indicó el ministro vocero subrogante, José Antonio Gómez.
"Lo dije ayer y lo voy a repetir. La ley es obligatoria para todos aquellos que están en nuestro país. No podría un extranjero venir a Chile y decir: 'No voy a respetar la ley'; tampoco lo puede hacer un chileno. Por lo tanto, todo este debate que hemos escuchado, instituciones más, instituciones menos, no va en el centro del tema", indicó.
El secretario de Estado remarcó que en "la ley que se ha presentado al Parlamento existe la alternativa de que el equipo médico, médicos, matronas, etcétera, puedan ejercer la objeción de conciencia, y ese ejercicio de objeción de conciencia es individual".
El timonel del PS Osvaldo Andrade destacó que el proyecto reconoce la libertad de decidir de la mujer como un derecho.
U. Andes: "El aborto es un homicidio"
El director médico de la Clínica de la Universidad de Los Andes, Ricardo Espinoza, reiteró que el recinto, perteneciente a la casa de estudios ligada al Opus Dei, rechaza la posibilidad de realizar abortos en sus dependencias.
Esto al igual que la Red de Salud UC y el Hospital Parroquial de San Bernardo, perteneciente al obispado local. Espinoza enfatizó que ellos están comprometidos con el derecho a la vida.
"Como institución no lo vamos a realizar apelando a la libertad de conciencia de la persona, que puede decir: 'Yo profundamente no comparto con esto y nadie me podrá obligar a hacerlo'. Para mí el aborto es un homicidio, entonces nadie me puede obligar a cometerlo", indicó.