Dante Contreras, economista y director ejecutivo del Banco Mundial, recalcó que las cifras de la encuesta Casen no fueron presentadas de manera adecuada por el Mideplan, señalando que no hay un quiebre de tendencia y los niveles de desigualdad se mantienen "estables".
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La brecha social sigue sin cambios significativos, según el experto. (Foto: Sebastián Medina)
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"Vemos que la desigualdad prácticamente está estancada, es estable y eso es un patrón que hemos venido observando hace bastantes años. Yo diría que los resultados están dentro de lo razonable dadas las condiciones que se vivieron el año pasado", explicó en Lo Que Queda del Día.
De acuerdo al especialista, "los datos técnicos te dicen que la desigualdad prácticamente no varió entre 2006 y 2009, midiendo los ingresos monetarios, que es la medida correcta de medirlo".
Ante esto, Contreras señaló que se puede ver un aumento en los ingresos monetarios para el decil más pobre, que se han elevado desde 29 mil pesos en 2006 a 35 mil en 2009.
"Lo que es correcto, en un punto de vista económico, es el ingreso total disponible de los hogares y eso incluye los subsidios que reciben de parte del Gobierno, por lo tanto la cifra a mirar son los ingresos monetarios, no los ingresos autónomos", insistió.
En esa línea, sostuvo que "efectivamente la política social está llegando a los hogares más pobres, porque cuando sumas las transferencias monetarias, te das cuenta que efectivamente los deciles más pobres fueron compensados por la pérdida de ingresos", señalando que la tesis del "despilfarro" de recursos fiscales es "completamente incorrecta".
Mirar "con más detalle"
Frente a la baja en los ingresos autónomos que arroja el estudio, el experto del BM sostuvo que existen dos tesis: que la encuesta "fue levantada de manera distinta" a la anterior o que se registró un impacto de proporciones en el mercado laboral.
Mirando al segundo punto, Contreras acotó que aún resta por ver "cuánto es cambio de empleo, cuánto es baja salarial, cuánto es una mezcla, a que grupo de la población afectó más, hombres o mujeres, jóvenes o adultos".
"Ese análisis puede enriquecer nuestro diseño de políticas públicas a futuro. Es un número que hay que mirar con más detalle, con más atención", recalcó.