Eolo Díaz-Tendero, director ejecutivo de Horizonte Ciudadano, analizó el despliegue inicial de José Antonio Kast como Presidente.
Según el experto, el Mandatario instaló un discurso alejado de la narrativa de su antecesor, centrándose en lo cotidiano, la gestión directa y el concepto del servicio público.
Para el analista, la elección simbólica del Liceo Augusto D’Halmar en Ñuñoa para su primera actividad presidencial traslada la atención desde los grandes desafíos ideológicos hacia la operatividad práctica, como la limpieza y el mantenimiento de las instituciones.
Además, respecto a la ausencia de Lula da Silva en el cambio de mando, el experto señaló que privilegiar las afinidades ideológicas por sobre las relaciones de Estado representa un riesgo institucional.