Mientras las reuniones de coordinación al interior del Palacio de La Moneda continúan en la primera semana de José Antonio Kast en la Presidencia, la crisis de seguridad comienza a presionar al llamado "Gobierno de emergencia".
El foco se ha puesto en que al menos cinco homicidios se registraron durante la noche en la Región Metropolitana, sumado a un femicidio en Paine y otro asesinato en Duao, Región del Maule.
En ese contexto, el ministro de la Segpres, José García Ruminot, planteó en Radio Universo: "Nosotros esperamos que en seis meses comiencen a notarse las medidas que se están tomando, particularmente el control fronterizo".
"Si logramos que la ciudadanía lo perciba, porque eso también es muy importante, sería en realidad un gran logro, un gran éxito, y trabajamos para eso", subrayó.
En paralelo, el ministro de Justicia, Fernando Rabat, se reunió esta mañana con el fiscal nacional, Ángel Valencia, tras lo cual sostuvo: "Sólo puedo ratificar las palabras del ministro García, no puedo hacer otra cosa, y en eso estamos trabajando muy fuerte desde el miércoles pasado, precisamente en aras de poder dar un cambio y que se note esa percepción lo antes posible".
"Confiamos en el trabajo que está haciendo la Fiscalía en coordinación con las policías, y en que se va a determinar quiénes son los responsables de esos delitos y van a ser posteriormente condenados", puntualizó.
El riesgo de plantear plazos
Sin embargo, tras participar en una reunión del comité RN con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, el senador Andrés Longton advirtió que plantear plazos es algo arriesgado: "Obviamente, la delincuencia no se termina de la noche a la mañana; se puede atenuar, combatir de mejor manera o utilizar herramientas que no se estaban utilizando".
"Claramente, veníamos con una curva vertiginosa respecto del crimen organizado y narcotráfico, pero lo que está pasando en nuestras fronteras es una señal para el crimen organizado. Entonces, más que poner fechas, es poner metas de las propuestas, iniciativas y tonos que se tendrá para copar nuestro país de distintas medidas en materia de seguridad", puntualizó.
Cabe recordar que Frank Sauerbaum -militante de RN- quedó a cargo del Servicio Nacional de Migraciones, y en esa bancada es donde nació el proyecto que tipifica la inmigración irregular como delito.
Posteriormente, el ministro Ruminot recibió al directorio de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) en La Moneda, donde el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio (UDI), apuntó que "hay labores que son inmediatas, del día a día, y otras en las que es razonable que se ponga un plazo cuando tiene que haber ciertas medidas legislativas".
El jefe comunal relevó que hasta el momento, "ha habido un cambio de estilo y de carácter que creo que es necesario y que debe empezar a rendir frutos lo antes posible. Que el ministro haya dicho seis meses me imagino que es porque está pensando en algunos cambios legislativos, pero hay otros que pueden ser más operativos y que debiesen ser inmediatos".
Las expectativas fuera del Gobierno
Desde la oposición, la diputada Tatiana Urrutia (Frente Amplio) abogó por una mayor urgencia en esta materia: "Este Gobierno, como ningún otro, recibió atribuciones, presupuesto e institucionalidad para hacerse cargo de la seguridad, pero hoy vemos más puesta en escena que gestión".
En contraste, su par socialista Raúl Leiva comentó que "no existen balas de plata ni fórmulas mágicas. Los procesos en materia de seguridad deben tener sentido de Estado y no -como lamentablemente se hizo en el gobierno anterior- hacer de todo una polémica coyuntural y política".
Por otro lado, en la derecha que no integra el oficialismo, la diputada libertaria Gloria Naveillán dijo esperar que "además de la mano firme que ha tratado de demostrar en la semana que lleva, el Gobierno tome esto desde la prevención del delito, porque no basta con redadas. Hay que picar un poquito más profundo".