El Presidente electo, José Antonio Kast, abordó este jueves la candidatura de la exmandataria Michelle Bachelet (2006-2010, 2014-2018) a la Secretaría General de las Naciones Unidas.
Con las invitaciones para el cambio de mando del próximo 11 de marzo ya cursadas, el futuro Jefe de Estado subrayó la importancia de las presencias de Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y Claudia Sheinbaum (México), con la posibilidad de abrir un espacio de debate técnico sobre el patrocinio que ambos entregaron a la nominación de la dos veces Presidenta de Chile.
"No han confirmado (su asistencia), pero sería muy bueno poder encontrarnos, discutir, debatir; que ellos puedan también plantear el porqué se sumaron a esta propuesta de llevar a la expresidenta Bachelet como candidata a la ONU. Sería muy bueno y positivo poder conversarlo directamente con ellos, pero no han confirmado aún", explicó a la prensa en la denominada "Moneda chica".
En una señal de apertura, pero sin comprometer una postura definitiva, el fundador del Partido Republicano añadió: "Me gustaría entender el detalle de los antecedentes que tuvieron en consideración tanto la presidenta de México como el presidente de Brasil, en una muy buena disposición siempre de diálogo, de conversación y ver qué es lo mejor".
El futuro Mandatario admitió que "es una sorpresa que el anuncio se hiciera con la firma de otros dos países, y quisiera entender si hubo un diálogo con otros países que también tienen pretensiones de levantar candidaturas".
Lo anterior, ya que "si desde Latinoamérica se levantan tres o cuatro postulaciones, es muy difícil que una llegue a puerto", sobre todo "teniendo en consideración el sistema de votación y elección de la ONU, donde todos los países tienen derecho a voto, pero cinco tienen derecho a veto, y yo no sé si eso está considerado".

Desde que se reunió con Bachelet a fines de diciembre, Kast ha insistido en que no tomará posición antes de asumir como Presidente. (Foto: Cedida)
Pese a la insistencia de la prensa, Kast ha mantenido una calculada cautela, evitando ratificar si su Administración dará continuidad al apoyo oficial que el Gobierno del Presidente saliente, Gabriel Boric, ya comprometió a la exmandataria.
Esta postura se desarrolla en un contexto de alta presión desde las filas de la derecha, donde sectores más duros exigen un quiebre total con la postulación de Bachelet, convirtiendo la definición de la futura Cancillería en uno de los flancos políticos más complejos a semanas de la asunción.
La elección para reemplazar a partir del 1 de enero de 2027 al actual secretario general de la ONU, el portugués António Guterres, tendrá lugar a finales de este año y se prevé disputada, con varios nombres que surgen desde Latinoamérica y otras regiones del mundo.
Además de Bachelet, desde la región inscribieron su candidatura la exvicepresidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan, actual jefa de Comercio del organismo; y el actual director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi.
Gobierno insiste: "Es una oportunidad para el país"
Desde La Moneda, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, reiteró que la candidatura de la expresidenta "es una oportunidad para el país, tanto así que dos países tan relevantes en el concierto latinoamericano y mundial, como son México y Brasil, decidieron apoyarla".
"No es que todos los días un chileno o una chilena puedan encabezar la ONU, y por eso hacemos el llamado a ponernos la camiseta de Chile, para que nuestro país tenga, por primera vez en la historia, a una compatriota como secretaria general del organismo multilateral más importante a nivel mundial", cerró el jefe de gabinete.
A su vez, el senador socialista Tomás De Rementería interpreta los últimos dichos del Presidente electo como su intención por "fijar con los presidentes de las dos grandes potencias de la región latinoamericana, que son Brasil y México, cuál va a ser la estrategia para apoyar a la Presidenta Bachelet".
"Creo que a eso se refiere, porque sería un acto totalmente antipatriota que los llamara para decirles que no la va a apoyar, y él se declara patriota, así que es un hecho que la va a mantener", aseveró el parlamentario.