El Senado chileno aprobó y dejó lista para ser despachado un articulado que incorpora a la Ley sobre Protección Indígena a los representantes de la etnia Diaguita, con el fin de que reciban los beneficios destinados a los pueblos originarios.
La cultura Diaguita, agrícola y alfarera, existió entre el siglo VIII y XV, y se asentó en los valles del Norte Chico, en una extensión de 600 kilómetros cuadrados y alcanzó a contar con una población cercana a las 30.000 personas.
Sus descendientes hoy no superan los 1.500, casi todos con fuerte mestizaje, y se concentran básicamente en Alto del Carmen y Quebrada del Tránsito, Tercera Región.
La propia ministra de Educación, Yasna Provoste Campillay es descendiente de diaguitas.
Esta iniciativa modifica la ley 19.253, sobre Protección, Fomento y Desarrollo de los Indígenas, reconociendo la existencia y atributos de la etnia diaguita y la calidad de indígena diaguita.
La iniciativa legal ley subsana la omisión que hubo en el momento de tramitar la Ley Indígena, donde no se incluyó a los representantes de esa etnia, y reivindica a sus descendientes que se ubican preferentemente en las regiones norteñas de Chile.
Entre los fundamentos del proyecto, sus autores advierten de la necesidad de reconocer legalmente la existencia y atributos de la etnia Diaguita, a fin de que puedan percibir los beneficios que prevé la actual legislación chilena, entre ellos la posibilidad de acceder a becas y programas especiales.
Los Diaguitas son reconocidos por su arte cerámico, que se caracteriza por su fina factura y rica decoración con figuras geométricas, líneas rectas, diagonales y triángulos adosados a una línea. Sus colores son generalmente el blanco, rojo y negro.
En grandes rasgos, su alfarería se puede dividir en dos tipos de tiestos, unos destinados al uso cotidiano y otros para fines ceremoniales y rituales.
Su lengua originaria es el kakán, que actualmente está extinta y sólo se conservan algunas palabras, especialmente en nombres propios, como: Antofagasta, Chalingasta, Elqui, Sotaquí, Atacama, Calama, Toconao, Ticnamar, Combarbalá, etcétera.
De esta manera, el pueblo nortino se suma a los mapuches, aymaras, rapa nui, atacameños, quechuas, coyas, kawashkar y yagan como etnia originaria reconocida por el Estado. (EFE)