Costa Rica pidió la detención de ejecutivos chilenos ligados a quiebra bancaria
Los hermanos José Luis y Mariano López Gómez son requeridos por operaciones que culminaron con el cierre del Banco Anglo Costarricense (BAC).
Los hermanos José Luis y Mariano López Gómez son requeridos por operaciones que culminaron con el cierre del Banco Anglo Costarricense (BAC).
Un tribunal de Costa Rica solicitó reactivar una orden de captura internacional contra los hermanos José Luis y Mariano López Gómez, de nacionalidad chilena, vinculados a la quiebra de un banco estatal en 1994, informaron fuentes judiciales.
Un portavoz del Poder Judicial del país centroamericano confirmó que la jueza del Tribunal de Juicio de San José, Ana Blandino, firmó la solicitud el pasado 27 de mayo.
Blandino pidió reactivar una orden de captura emitida contra los banqueros chilenos por las autoridades judiciales costarricenses el 24 de septiembre de 1999, por su presunta vinculación con la quiebra fraudulenta en 1994 del estatal Banco Anglo Costarricense (BAC).
Sin embargo, los hermanos López Gómez huyeron a Chile, donde se refugiaron, gracias a que Costa Rica no tiene un tratado de extradición con nuestro país.
Los ciudadanos chilenos fueron acusados formalmente en 1999 por su vinculación en la quiebra fraudulenta del BAC, que supuso el mayor escándalo financiero en la historia de Costa Rica.
Presuntamente, los banqueros chilenos actuaron como intermediarios en la compra de bonos de la deuda exterior venezolana por parte de la entidad bancaria, una operación de alto riesgo financiero que significó la quiebra del BAC.
El estatal Banco Anglo Costarricense era la entidad financiera más antigua de Costa Rica y fue cerrado el 14 de septiembre de 1994, momento en el que acumulaba pérdidas por más de 200 millones de dólares.
Entre las principales causas del cierre de la institución figuraban la mala gestión, los sobregiros de créditos y los negocios de compra de la deuda externa venezolana.
Los hermanos López Gómez están acusados de delitos relacionados con la compra de 52 millones de dólares en títulos de la deuda externa venezolana para el BAC. (EFE)