El embajador de nuestro país en Costa Rica, Guillermo Yunge, hizo pública su congoja y preocupación por el triple homicidio ocurrido el martes pasado en la legación de Chile en San José, donde perdieron la vida el primer secretario Roberto Nieto, el cónsul Cristián Yuseff y la asistenete Rocío Sariego.
El 27 de julio, uno de los guardias a cargo de la seguridad de la embajada, Orlando Jiménez, en medio de un aparente acto de locura mató a disparos a los tres funcionarios.
Tras conocerse sus muertes, las familias de los fallecidos criticaron a Yunge por su actuación en la crisis y su posterior ausencia en los servicios fúnebres de Yuseff y Sariego, en Santiago.
Ante esto, Yunge, que actualmente está de vacaciones, antes de viajar hasta Chile para rendir cuentas ante la Cancillería, manifestó que no se podría haber hecho nada para impedir el infortunio y reiteró sus condolencias.
A continuación le ofrecemos el texto completo de la carta enviada por Yunge:
"Ante las últimas informaciones de prensa referidas a los trágicos sucesos acaecidos en la Embajada de Chile en Costa Rica que costaron la vida a tres distinguidos compatriotas, y ante la insistencia de los medios de comunicación para obtener declaraciones, deseo expresar lo siguiente:
Reitero mis más profundas condolencias a las familias, amigos y diplomáticos por la pérdida irreparable de Roberto Nieto, Cristián Yuseff y Rocío Sariego, nuestros tres destacados funcionarios muertos en cumplimiento de su deber, trabajando por nuestro país en el exterior.
Desde el minuto en que fui informado de la dramática situación que se vivía al interior de nuestra Embajada, puse todo mi empeño en lograr un desenlace con las menores consecuencias posibles para mis colaboradores. Por desgracia, ya nada se pudo hacer por Roberto, Cristián y Rocío. Sólo hacernos cargo de la terrible tarea de reconocer sus cuerpos, de los trámites forenses y todas las acciones derivadas de un hecho de esta naturaleza. A esto he dedicado las horas y minutos que he permanecido en San José, desde aquel fatídico martes.
Quiero creer que, producto del dolor, se expresen palabras que provienen de la necesidad humana de explicar hechos originados en la irracionalidad de un acto demencial inexcusable, tremendamente impactante y doloroso para todos. Y quiero tener fuerzas para soportar tanta injusticia sin responder.
Tanto las autoridades costarricenses como las chilenas han comprometido todo su empeño en investigar y esclarecer lo ocurrido. Para ello he estado prestando toda la colaboración necesaria desde el primer momento y continuaré haciéndolo hasta que se produzca el informe final sobre el caso.
Respecto a las versiones de prensa sobre el término de mi misión en Costa Rica, quiero aclarar que en el mes de junio la Canciller de Chile, señora Soledad Alvear, me señaló que en el marco de los cambios de jefaturas diplomáticas que se están efectuando en la actualidad y que son de público conocimiento en Chile, finalizarían mis funciones de Embajador en Costa Rica en el próximo mes de septiembre. En cuanto a mi llamado a informar a Santiago, luego de los trágicos sucesos, informo que previamente haré uso de unos días de mi feriado legal para reponerme, en la medida de lo posible, de la semana más difícil y dolorosa de mi vida.
Por lo señalado precedentemente, teniendo muy presente el dolor de los familiares de Roberto, Cristián y Rocío, y para no distraer la atención de la investigaciones en curso, no haré declaraciones públicas sobre estas materias, por lo cual agradeceré la comprensión de mis compatriotas y de los costarricenses.
Guillermo Yunge Bustamante".