"Horror" y "Masacre" fueron algunos de los título utilizados por la prensa escrita costarricense para definir la toma de rehenes en la embajada chilena en Costa Rica protagonizada por un policía que estaba encargado de custodiar la legación diplomática. El hecho finalizó con la muerte del agresor y del cónsul en San José Cristián Yuseff, el primer secretario Roberto Nieto Maturana, y la asesora cultural Rocío Sariego.
El diario Extra, que tituló su portada con la palabra ¡Masacre!, señaló que "este hecho enluta al mundo entero, pues ambos países Chile y Costa Rica han mantenido por años excelentes relaciones diplomáticas".
El periódico agrega que el homicida, José Orlando Jiménez, quien falleció tras inferirse un tiro en el mentón, "aprovechó que la conserje de la embajada se disponía a cerrar las puertas de la sede para solicitarle hablar con el cónsul, situación que le fue permitida de inmediato, pues el oficial era de confianza y sumaba más dos años de trabajar en el lugar".
Asimismo relata que "Auxiliadora Guzmán (su esposa) y los dos hijos de Jiménez, Randall y Andrea llegaron al sitio para interceder (...) Pese a los intentos que se hicieron de hablar con él, siempre hubo negativas".
El matutino Al Día consideró la tragedia como un "horror" y "la peor emergencia afrontada por esta administración" del presidente Abel Pacheco.
El diario, que detalló que un testigo "escuchó al menos nueve detonaciones", afirmó que el ministro costarricense Rogelio Ramos dijo que el homicida no presentaba ninguna mancha en su expediente, y lo calificó como una persona tranquila y responsable en su trabajo.
En tanto, el periódico la Prensa Libre, indicó que la situación fue alertada por cuidadores de vehículo que trabajan cerca de la embajada quienes "indicaron que escucharon una balacera en el interior de la embajada y que por eso avisaron a los guardias de seguridad del Ministerio de Planificación (Mideplan)"
El diario citó al ministro de la Presidencia, Ricardo Toledo, quien dijo que el hecho "no fue nada político, sino que fue un delito de un individuo que perdió totalmente el uso de la razón".