El general director de Carabineros, Alberto Cienfuegos, desdramatizó el forcejeo ocurrido la noche del sábado entre los guardaespaldas del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y sus hombres, que atribuyó al "excesivo celo profesional" de los estadounidenses.
El incidente ocurrió tras las llegada de Bush al Centro Cultural Estación Mapocho para participar en la cena oficial de los líderes que asisten a la Cumbre del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC).
Ajenos al protocolo, seis de sus guardaespaldas trataron de entrar junto a él, lo que fue impedido por carabineros que estaban a cargo de la seguridad del recinto.
El propio Bush intervino personalmente para "rescatar" a sus guardaespaldas cuando forcejeaban con los funcionarios policiales.
Mientras Bush y el Presidente Ricardo Lagos se saludaban y se tomaban fotos acompañados de sus esposas en el vestíbulo del centro cultural, en la puerta sus guardaespaldas se daban empujones con los carabineros, tratando de seguir a su jefe.
El mandatario estadounidense se percató de la situación y regresó a la puerta y literalmente "rescató" a uno de sus custodios, que finalmente pudo seguirlo; los demás debieron resignarse a esperar afuera.
Cienfuegos restó importancia al incidente y destacó que sus hombres actuaron de acuerdo con la misión que tenían.
"Insisto que eso se debe al celo que tienen las seguridades con respecto a su presidente que tienen que proteger, así que no es más que eso. Por su supuesto que en Chile hacemos cumplir las exigencias y eso es lo que se hizo por parte de la seguridad del protocolo", expresó el uniformado, y agregó que "son roces propios de este tipo de actividades que son demasiado sensibles",
En este sentido Cienfuegos recalcó que como institución, Carabineros no da privilegios a un presidente con respecto al otro.
Además aseguró que el embajador de Estados Unidos, Craig A. Kelly, no pidió disculpas cuando se comunicó con él telefónicamente.
"Me llamó el embajador en Chile para decirme que no ha habido ningún problema de parte de ellos y que seguramente fue una falta de comprension de agentes de la seguridad del presidente. Por lo menos dijo que puede que haya habido algo que no estuvo claro", expresó el uniformado.
En este mismo sentido, la Casa Blanca en Washington trató de restar importancia al incidente. "Aunque al presidente le gusta delegar" el trabajo, a veces le gusta hacer las cosas "con sus propias manos", dijo sonriendo el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, en referencia a la intervención de Bush en el altercado.
McClellan señaló que fue mucho peor la pelea que varios jugadores de baloncesto profesional y miembros del público protagonizaron el pasado viernes durante un partido de la NBA entre los equipos de Detroit e Indianápolis.
El descomunal dispositivo de seguridad que rodea a Bush obligó también a cancelar la cena oficial que el presidente Ricardo Lagos tenía previsto ofrecer este domingo a su colega estadounidense, pues las autoridades chilenas no aceptaron la pretensión del servicio secreto estadounidense de someter a una prolija revisión a todos los invitados a la cena, entre ellos autoridades, parlamentarios y diplomáticos. (Cooperativa.cl-EFE)