Un encendido debate sobre los límites de la diplomacia tradicional y las tensiones comerciales entre Washington y Santiago se vivió en el panel de El Primer Café.
La controversia surgió luego de las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, quien calificó como "muy decepcionantes" los juicios emitidos por ministros chilenos -entre ellos los titulares de Agricultura y Defensa- respecto al gravamen arancelario del 12,5% impuesto a Chile por la administración de Donald Trump.
El excanciller Ignacio Walker, la economista de Libertad y Desarrollo Bettina Horst, el exministro Nicolás Eyzaguirre y el extimonel de RN Cristián Monckeberg coincidieron en que el tono y la figura del embajador Judd rompen con los cánones diplomáticos habituales, dando cuenta de una diplomacia atípica, incisiva y alineada de manera directa con el estilo disruptivo de la Casa Blanca.
Walker recordó que, "hace 20 días, en la reunión del canciller Pérez Mackenna con el secretario de Estado Marco Rubio, el canciller chileno dijo que Estados Unidos es el principal socio estratégico de Chile. Y resulta que 20 días después, ese principal socio estratégico castiga a Chile con un arancel de 12,5%".
"Con Argentina, Javier Milei; con El Salvador, Nayib Bukele, se fijó un arancel de 10%. (...) Con esos amigos no necesitamos", criticó.
Bettina Horst, en tanto, afirmó que "acá quedan, cada vez, más preguntas que respuestas satisfactorias que a uno le permitan entender una lógica más coherente, más predecible, con lo que hoy día se está haciendo desde Estados Unidos".
En esa línea, Horst defendió la reacción de los ministros sectoriales señalando que "son preguntas legítimas que hay que hacerse y que yo espero que también se estén haciendo en Cancillería".
"Estados Unidos actúa como un matón"
El exministro de Hacienda Nicolás Eyzaguirre cuestionó severamente que la representación diplomática estadounidense reaccione molesta cuando el país afectado simplemente expresa indignación ante una medida unilateral de carácter proteccionista.
"Estados Unidos actúa como un matón (...), nos ponen un arancel de la noche a la mañana de 12,5. Yo no creo que el Tratado de Libre Comercio haya permitido un espacio de discrecionalidad a uno de los dos socios. (...) Por tanto, es increíble: o sea, el ofensor se da por ofendido", añadió en referencia a los dichos de Judd.
Por su parte, el expresidente de Renovación Nacional Cristián Monckeberg puso el acento en la forma en que el embajador interpeló públicamente a las autoridades locales, sugiriéndoles informarse mejor sobre los alcances del TLC.
"Él -agregó- manda al ministro de Agricultura a leer el tratado. O sea, lo trata de ignorante. Le está diciendo: 'Oiga, usted no ha leído, vaya a leerse el tratado, estúdielo y después hable'. A lo mejor vamos a tener que acostumbrarnos también a esta nueva realidad, a embajadores de este tipo que parecen más un parlamentario".
Sin embargo, añadió, "así como tenemos que acostumbrarnos al cambio de reglas internacionales, (...) a lo mejor vamos a tener que también tener otro estilo u otra forma de manifestar la opinión del gobierno en un tema como este que es sensible".
Cancillería debe ser la "única voz"
Más allá del estilo del embajador norteamericano, el debate también abordó la disciplina interna del Ejecutivo frente a un conflicto internacional de esta envergadura.
Aunque el ministro del Interior salió en defensa de los ministros sectoriales apelando a la "libertad de expresión", los panelistas de El Primer Café enfatizaron que en política exterior la dispersión de vocerías debilita la posición estratégica de Chile.
Nicolás Eyzaguirre fue categórico al señalar que, si bien comprende la reacción de rabia e impotencia de sectores como el agrícola frente a los perjuicios arancelarios, el diseño diplomático exige centralizar el relato institucional para no perder fuerza en la negociación.
"Creo que no se ve bien que distintos ministros opinen (...); lo entiendo pero no lo justifico. Creo que la Cancillería tiene que ser la única voz en esto, de lo contrario nos prestamos para el dime y direte", remató.