A través del subsecretario del Interior, Máximo Pavez, el Gobierno respondió con dureza este viernes a la declaración pública emitida por los expresidentes Michelle Bachelet (2006-2010, 2014-2018) y Gabriel Boric (2022-2026), quienes cuestionaron la adhesión de Chile al "Escudo de las Américas" -iniciativa impulsada por Estados Unidos- y advirtieron riesgos para la autonomía del país.
Desde La Moneda, la autoridad UDI cuestionó tanto el fondo como la forma de la intervención de los exjefes de Estado.
"Las relaciones entre los expresidentes en nuestro país son ejemplares y no se hacen por la prensa. No nos parece, en primer lugar, que una declaración pública sea el camino de poder expresar las posiciones respecto de la forma en que se conduce la política exterior, que, como todos sabemos, está encabezada por el Presidente de la República", aseveró el subsecretario.
Pavez agregó que "si bien respetamos las opiniones legítimas, no nos parece que los expresidentes usen la política exterior de Chile para poder representar o atacar al Gobierno", recalcando que en la acción conjunta de los exmandatarios "hay una intención de hacer una confrontación política respecto de la línea del Gobierno en materia de política exterior que nos parece que no corresponde".
"Revancha política"
Las reacciones a la carta de los expresidentes abrieron flancos de debate en el oficialismo y la oposición.
Desde sectores afines al Gobierno, parlamentarios como el senador Iván Moreira (UDI) y figuras como el exministro Cristián Monckeberg (Renovación Nacional) calificaron la misiva como una "revancha política" y una "pasada de cuentas" ligada a la fallida candidatura de Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas.
"Aquí hay una revancha política de la expresidenta Bachelet. Si cree ella que con esta revancha va a generar un liderazgo en la oposición, se equivoca", afirmó Moreira.
"Me sonó como a pasada de cuentas, sobre todo de la Presidenta Bachelet, en torno a lo que fue su fallida candidatura en Naciones Unidas. Vi en su declaración una suerte como de: 'Aquí me las me las voy a cobrar'", cuestionó Monckeberg en El Primer Café.
"Desorganización y liviandad"
En contraposición, voces de la centroizquierda como el excanciller Ignacio Walker (independiente, ex-DC), la exministra Carolina Tohá (PPD) y el senador Vlado Mirosevic (Partido Liberal) rechazaron descalificar los cuestionamientos bajo argumentos personales, exigiendo elevar el debate institucional.
"Esto de la 'pasada de cuentas' realmente no puede ser el lenguaje respecto de dos expresidentes de la República. Por favor, tratemos de elevar la mira; de respetar, por lo menos, la institución de los Jefes de Estado", exhortó Walker en El Primer Café.
"Me parece que en Chile nadie, ni siquiera los opositores, esperábamos que hubiera tanta desorganización y tanta liviandad en la manera de tratar los asuntos ligados a la soberanía nacional. Me atrevo a decir que a los expresidentes Boric y Bachelet les hubiera gustado no tener que llegar a esta instancia, pero si ellos han sacado la voz de esta manera es porque realmente hay una gran preocupación", planteó Tohá.
"Yo apoyo las declaraciones del Presidente Boric y de la Presidenta Bachelet, porque creo que son un llamado de alerta, porque lo que se firmó por parte de Chile es un acuerdo que no sabemos exactamente su alcance", advirtió Mirosevic.
Este debate continuará en el Congreso: el canciller Francisco Pérez Mackenna deberá enfrentar una interpelación en la Cámara de Diputadas y Diputados el lunes 28 de septiembre, mientras que el Senado programó para el próximo 7 de octubre una sesión especial destinada a esclarecer los alcances concretos del ingreso del país al bloque impulsado por Washington.