En conversación con Una Nueva Mañana, el director del área jurídica de la ONG Oceana, Juan Cristóbal González, recomendó que las mujeres embarazadas y los niños eviten consumir grandes cantidades de atún y albacora, luego de la detección de niveles de mercurio que superan la norma.
Un estudio realizado por el Minsal determinó la presencia de niveles altos de mercurio en el 30 por ciento de las muestras de albacora tomadas en los puertos de San Antonio y Talcahuano y en el 2,3 por ciento de las latas de atún.
El mercurio, "dada su toxicidad como metal pesado, es altamente peligroso, sobre todo en mujeres embarazadas, porque puede afectar el desarrollo de feto; y en niños y fetos, porque pueden afectar el desarrollo neurológico", dijo González.
En este sentido, el experto consideró prudente que "la población de mayor alto riesgo, que son las embarazadas y los niños", reduzcan sus niveles de consumo de ambas clases de pescado, a la espera de que las autoridades realicen un catastro a nivel nacional.
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| La ONG pidió que no se produzca alarma y subrayó que no se está llamando "a no consumir pescado". |
"Nosotros no estamos diciendo que estemos ante una situación de contaminación grave y generalizada de mercurio en peces y costas chilenas, lo que sí estamos diciendo es que el estudio que efectuó preliminarmente el Gobierno, que fue anunciado a fines de junio, arrojó ciertos resultados que muestran una situación a lo menos de precaución grave en algunos pescados", dijo el abogado.
No obstante, destacó también que "ninguna de las muestras fue tomada en alguna de las partes de Chile donde presumiblemente uno podría, con razonabilidad, decir que está más contaminado, especialmente las zonas donde hay una alta concentración de centrales termoeléctricas, porque el mercurio tiene como una de sus fuentes principales la emisión de quema de carbón de las centrales termoeléctricas".
En este sentido, el mayor riesgo teórico sería el consumo de "grandes peces, como albacora y atún", provenientes de localidades como Ventanas, Huasco, Coronel, Puchuncaví y Tocopilla.
El representante de Oceana insistió en que "no estamos haciendo un llamado a no consumir pescado. No queremos causar alarma, pero los antecedentes son graves y obligan al Gobierno a hacer análisis más profundo" y, en el mediano y largo plazo, "atacar las fuentes de contaminación", que sería la "solución de fondo".