La directora de Fonasa, Jeanette Vega, afirmó a Cooperativa que el Estado hoy está "comprando desreguladamente" prestaciones de salud a recintos privados debido al crecimiento "exponencial" que tuvo esta política bajo el Gobierno de Sebastián Piñera.
"Estamos comprando desreguladamente", dijo Vega, quien explicó que hoy se compra a privados el 16 por ciento de la provisión total de las prestaciones, el doble que el año 2009.
La autoridad visitó los estudios de Cooperativa para referirse a la polémica suscitada luego de que conocerse que bajo la administración Piñera-Mañalich se destinaron 20.100 millones de pesos a la compra de prestaciones a clínicas privadas, de los cuales 7.493 millones fueron a parar a la Clínica Las Condes (no 6.636 millones, como se había informado), de la que el ex ministro fue director durante 15 años.
Vega dijo que su preocupación no es el eventual "conflicto de interés" de Jaime Mañalich, sino "saber si la derivación fue en el ránking que debió haber sido".
La compra a privados "es un procedimiento excepcional" y se hizo sin "una restricción de precio"; sólo "se estableció un ránking de menor a mayor precio, de las más baratas a las más caras", explicó.
"Lo que ha llamado la atención del Congreso es que hubo un cambio muy significativo de algunos de los prestadores, que pasaron de tener un lugar muy bajo en la derivación a ocupar el primer lugar, y eso aparece como llamativo (...) Ha habido un aumento importante, habiendo prestadores que están más bajos en términos de precios, y no aparecen estos prestadores liderando el ránking ni en número de pacientes ni en términos de costos", detalló.
"Fonasa tiene la responsabilidad de que los recursos de salud se utilicen en acceso a salud de calidad y a costos eficientes. Por lo tanto, por supuesto tenemos que mirar que estos recursos se usaran como deberían usarse". En esa línea se debe "hacer una auditoría" para "mirar cómo ocurrió esta derivación".
Temas de fondo
La ex subsecretaria de Salud Pública afirmó que desde el Gobierno no critican per se la compra a los privados, pero sí se cree que "no podemos comprar de manera desregulada y poco eficiente", ni aceptar "que sea una política permanente la transferencia de recursos" a los privados.
"Aquí hay un tema de fondo que nos tiene que preocupar: por qué razón un sistema público, que se supone que es el que tiene que dar cobertura, está en estos momentos comprando un porcentaje tan importante de sus recursos al sector privado. ¿Cómo sociedad qué es la salud para nosotros? ¿Es un 'bien de consumo' o es un bien público? Porque si es un bien público, las políticas de salud tienen que ser orientadas a un bien público", sentenció.