El decomiso de 930 kilos de carne faenada clandestinamente y contaminada, 89 sumarios y la detección de venta de equino como carne de vacuno arrojó como resultado una serie de inspecciones llevadas a cabo por la autoridad sanitaria en distintos establecimientos de la capital.
El secretario regional ministerial (seremi) de Salud, Maurico Ilabaca, anunció que la carne clandestina presentaba timbres sanitarios falsos y estaba contaminada con microorganismos transmisibles al ser humano, por lo que los casos fueron denunciados a la Fiscalía Metropolitana Sur.
"El problema es que al faenar los animales de manera clandestina no pasan por inspección sanitaria y, por lo tanto, no se retiran aquellos animales que puedan tener alguna enfermedad transmisible al ser humano (...) En este caso se pesquisó directamente carnes que tenían quistes, que tenían por lo tanto una enfermedad transmisible al hombre", añadió.
Ilabaca añadió que "mayoritariamente se decomisaron los productos que estaban con problemas: 490 kilos de cecinas y de otros subproductos y 930 kilos de carne de bovinos, más los sumarios que se iniciaron por las condiciones estructurales y falta de higiene que se observaron".
Por su parte, el jefe del subdepartamento de calidad del alimento de la seremi de Salud, Arnoldo Estefo, detalló que la carne habría transmitido el parásito de la la tenia saginata a quienes la consumieran, con las consiguientes diarreas, malestares abdominales y desnutrición.
"Lo mas probable es que se hubiera desarrollado en el organismo, en el tubo digestivo, el estado adulto de la tenia saginata, que significa un parasito que puede llegar a medir entre siete y 10 metros", sostuvo.
La fiscalización incluyó el análisis de 43 unidades de carne, de las cuales seis correspondían a carne de caballo vendida como de vacuno.
Amelia Cubillos, nutricionista del Hospital Clínico de la Universidad Católica, dijo que "la carne de equino no tiene ningún inconveniente" y su valor nutritivo "es muy similar" a la del vacuno, pero es necesario que este producto esté convenientemente rotulado para no engañar a los consumidores.
Los 89 sumarios sanitarios recayeron en 61 carnicerías, 21 restoranes, un supermercado y seis fábricas de empanadas. Asimismo, se prohibió el funcionamiento de una carnicería en el matadero del sector Franklin.
Réplica de locatarios
Felipe Hernández, dueño de una carnicería en el matadero Franklin, en el sector sur de la comuna de Santiago, cuestionó la fiscalización ya que a su juicio sólo acuden al recinto en fechas como el 18 de septiembre y descuidan su labor durante el resto del año.
"Todos los años es lo mismo. Todos lo años llegan que el mercado vende carnes malas, que son animales robados (...) Vienen aquí una vez a las 500 para decir encontramos todo mal. Supuestamente ellos están todo el año, para eso están (...) Eso quiere decir que no están cumpliendo con su función",
Agregó que el recinto cuenta durante todo el año con una médico veterinaria para resguardar la calidad de los productos.