Tras sostener una cena la noche del domingo en la casa de su par de la Segpres, José García Ruminot —donde participaron los timoneles de la coalición gobernante y el biministro Claudio Alvarado (Interior-Segegob)—, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, descartó este lunes que exista un quiebre en las filas oficialistas por la reforma constitucional de seguridad.
El foco de la discusión se mantiene en el nuevo estado de excepción propuesto por el Ejecutivo, de hasta ocho meses sin acuerdo previo del Congreso Nacional, punto que ha recibido reparos transversales en el Parlamento y expertos.
Ante este escenario, el secretario de Estado afirmó que buscarán encauzar los acuerdos durante el debate legislativo en la Comisión de Constitución del Senado.
"Hay un consenso en seguir avanzando, mejorando, haciendo cambios. Sobre ese mismo estado de excepción se ha planteado la necesidad de acotar su duración y estamos muy abiertos a eso; a tener, quizás, mecanismos de control similar a los que tienen los actuales estados de excepción", sostuvo Arrau.
"Sobre las facultades (ejecutivas), se está dando una discusión de cómo poner más control, acotarlos quizás, y, por lo tanto, yo creo que lo que se va a ir viendo en los próximos días es que vamos a ir avanzando en la discusión, encauzada en la comisión", afirmó el titular de Seguridad.
Más temprano, en entrevista con El Diario de Cooperativa, el Presidente José Antonio Kast descartó retirar el proyecto de reforma y calificó la creación del nuevo estado de excepción como una medida que "no es renunciable", aunque reconoció que "el debate legislativo puede hacer modificaciones a cualquiera de las presentaciones que hicimos".
Cruz-Coke reiteró llamado a moderar facultades presidenciales y Edwards acusó "harakiri" oficialista
Frente al debate por la extensión de las atribuciones ejecutivas, el senador y timonel de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, reiteró su llamado a moderar las facultades que contempla la iniciativa.
"El estado de excepción constitucional, que ha recibido un rechazo transversal, hay que mejorarlo y arreglarlo. Doscientos cuarenta días sin intervención del Congreso y con poderes plenipotenciarios para cualquier Presidente es algo que hay que evitar tener", subrayó el parlamentario.
En tanto, el senador independiente (comité RN) Rojo Edwards emplazó al oficialismo a dirimir sus posturas internas de manera reservada antes de sostener el diálogo con la oposición en el Senado.
"Hasta hace dos meses, los temas de seguridad unían fuertemente a nuestro sector. Eso hoy día no está ocurriendo porque nuestro sector se está haciendo un harakiri. Por eso es que yo hago un llamado a que podamos conversar todas estas materias en privado y acordar las modificaciones para poder, de ahí, conversar con la oposición", urgió el legislador.
Guillermo Ramírez, timonel UDI, aseveró que "este es un proyecto que tiene que tramitarse, pero no con tanta urgencia, porque tenemos que darnos el espacio para poder conversar y pulir esa reforma, de tal manera de poder alcanzar los quórum, y por lo tanto es importante conversar con la oposición, para poder ir acercando posiciones y de esa manera poder aprobar la reforma, y eso requiere tiempo y por eso el gobierno le bajó la urgencia para que pueda ser discutido con calma".
"El estado de excepción es necesario para combatir el terrorismo y el crimen organizado. Hasta ahora no tenemos una institucionalidad para combatirlo, pero así como está presentado sabemos que no pasa el desafío de ser aprobado en la Cámara y el Senado. Nosotros mismos hemos manifestado nuestros reparos", añadió.
El senador Andrés Longton (RN) dijo que "poniéndole un apellido al estado de emergencia, que cubra los aspectos que están al debe respecto de la seguridad pública y también a eventuales amenazas de seguridad, más algunos elementos adicionales que tendremos que ir estudiando, hace más sentido que tener un quinto estado de excepción. Me parece que por ahí se puede construir un acuerdo más amplio".
El ministro Alvarado sostuvo que "esas son materias que vamos a discutir en la Comisión de Constitución del Senado, intercambiaremos nuestros puntos de vista y veremos cuál es la mejor solución".
Araya evalúa congelar su militancia en el PPD
En paralelo, un nuevo capítulo sumó la polémica en torno al presidente de la Comisión de Constitución, el senador Pedro Araya (Partido por la Democracia), luego de que el Consejo Metropolitano de su colectividad lo llamara a evaluar su permanencia en las filas del partido por su disposición a "cruzar la vereda" para alcanzar acuerdos en materia de seguridad pública.
Ante este escenario, el congresista admitió este lunes la posibilidad de congelar su militancia.
Para contener un eventual quiebre, el presidente del PPD, el diputado Raúl Soto, anunció una convocatoria de emergencia de la directiva nacional.
"Como PPD siempre vamos a estar abiertos al diálogo pero dentro de ciertos márgenes. Hemos acordado que vamos a convocar para este miércoles a una sesión extraordinaria de la Mesa Nacional del Partido por la Democracia. Ha sido invitado el senador Pedro Araya, también los expresidentes del partido, para escuchar, para conversar y para tratar de fijar una postura común", señaló el líder de la tienda.