El progresivo aumento en la población de termitas (subterráneas) causó alarma pública luego que se confirmara la presencia de al menos 20 focos en la comuna de Las Condes, además de un inusitado incremento del insecto atacando la madera seca en Valparaíso.
Juan Donoso dijo que ese aumento "tiene como único responsable al ser humano, quien ha causado los problemas críticos al construir casas de madera muy permeables a los ataques y además ha incrementado el uso de insecticidas causando un desequilibrio ecológico que favorece su propagación".
Estos venenos han eliminado a los depredadores naturales de las termitas, las hormigas y las arañas.
El ingeniero explicó que "una sola hormiga puede matar hasta 12 termitas; a las cuales les cortan las patas y las llevan a los hormigueros para almacenarlas y utilizarlas posteriormente como alimento, al igual que las arañas".
Añadió que este control natural es fortalecido por "los pájaros, que capturan a las termitas que inician un vuelo nupcial para formar otra colonia, pero como ahora, tanto las hormigas como las arañas y los pájaros bajaron su población el problema se hizo crítico".
Existen tres tipos de termitas. La más peligrosa y dañina es la termita subterránea que es la que fue detectada en la zona central del país y principalmente en la zona sur de Santiago y en la comuna de Las Condes.
"Viven en nidos de seis metros de profundidad, donde forman verdaderas galerías y túneles de muy difícil acceso que explican el porqué son muy difíciles de controlar", explicó.
Añadió que "la termita está siempre en el interior de la tierra o la madera, porque es fotofóbica, y cuando se traslada desde una pieza a otra usa túneles, que construyen atravesando incluso el cemento, si es necesario, con el fin de llegar a la madera, que es su alimento principal".
"Yo no he visto ningún tratamiento que dé resultado cuando aparecen", agregó descartando la posibilidad de fumigar los recintos infectados. "La única manera lógica es prevenir. Esto pasa por el uso de maderas tratadas e impregnadas con ciertas sales que tienen una enorme resistencia a las termitas y que pueden ser adquiridas en el comercio", aseguró.
Añadió que "la termita es fácil de detectar porque hay galerías o túneles a la vista, que si no existen son fáciles de ubicar al hacer una pequeña incisión en la pared con una aguja para ver la consistencia. Otra forma es golpear y escuchar la sonoridad de la pared", precisó.
Juan Donoso dijo que ante la presencia es necesario quemar el material porque de lo contrario sería una fuente de contagio. "El ser humano, a través de sus necesidades, se ha proveído de tierra de hoja o vegetal para jardines, empareja terrenos con escombros y recicla maderas de demolición que son las vías de expansión que podrían explicar lo que ocurrió en Las Condes", afirmó.
El asesor de salud de la municipalidad, Jonás Gómez, confirmó que fue detectada una plaga de termitas de madera seca y que actualmente están abocados a estudiar el fenómeno y educar a la comunidad para evitar su propagación.
Añadió que "en estos momentos es imposible iniciar alguna acción de combate contra la termita, porque el tratamiento es bastante complicado".
Un problema similar, pero con la variante subterránea detectó el jefe de sanidad de la municipalidad de las Condes, Raúl Valdés, quien aclaró que el problema se ha encontrado sólo en algunos sectores.
Agregó que ante esta situación están entregando "instructivos para informar sobre las medidas de prevención y las empresas que están ofreciendo servicios de fumigación. Agregó que están canalizando una gran cantidad de denuncias en el municipio y que van a verificar en terreno", pero declinó informar los lugares con precisión porque "los vecinos no quieren hablar y nosotros no lo haremos".