Frente de mal tiempo ya genera estragos en el sur del país
En Biobío y Araucanía hay fuertes vientos, anegamiento de calles y cortes de energía eléctrica producto de la tormenta que llegará en las póximas horas a la Región Metropolitana.
En Biobío y Araucanía hay fuertes vientos, anegamiento de calles y cortes de energía eléctrica producto de la tormenta que llegará en las póximas horas a la Región Metropolitana.
El frente de mal tiempo que afecta a la zona centro-sur del país ya dejó sus primeros estragos en las Octava y Novena regiones, donde ya hay cortes de energía y anegamientos por las lluvias que comenzaron a caer el domingo.
En la región del Biobío, la caída de ramas producto de vientos de más de 75 kilómetros por hora han generado cortes de energía eléctrica en algunos sectores de la región y se espera que caigan entre 65 y 75 milímetros de agua.
La tormenta habría dejado su primera víctima en Concepción, donde falleció electrocutado Roberto Mella Valle, de 38 años, luego de que un cable, presuntamente cortado por una rama caída por efecto del viento, quedara en contacto con el paradero de buses en el que se encontraba.
En la zona costera, los puertos de Talcahuano, San Vicente, Lirquén y Coronel están cerrados para todo tipo de embarcaciones. En la Séptima Región, en tanto, Constitución también está cerrado.
En la Araucanía, los vientos de hasta 50 kilómetros por hora han generado la caída de ramas y cortes de electricidad, especialmente en Temuco y Padre Las Casas.
En esta última localidad las ráfagas incluso han genertado voladuras de techos.
El lago Villarica, en tanto, presenta una crecida que hace temer en las poblaciones cercanas un desborde de sus aguas.
Producto de todos estos estragos, la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), decidió decretar la alerta amarilla entre las regiones Quinta y Séptima.
Esto implica que se activan de forma inmediata los Comités de Operaciones de Emergencia regionales, provinciales y comunales de la zona comprometida, actualizando los planes de enlace de ubicación inmediata, poniendo en práctica permanente los sistemas de monitoreo de las condiciones de tiempo, cursos de agua, estado de rutas y carreteras, evaluación oportuna de eventuales impactos.
Además se actualizan los catastros de recursos locales, ante posibles necesidades de operación y coordinaciones con empresas de servicios básicos para entregar ayuda a afectados.