El presidente del sindicato de profesores del Instituto Chileno Norteamericano, Alejandro Padilla, acusó un proceso poco transparente en la quiebra del tradicional establecimiento con 70 años de historia.
En diálogo con Cooperativa, el profesor calificó el proceso de "irregular" y espera que la quiebra no sea un método para rebajar el precio del instituto.
"La única opción que se nos paguen nuestros sueldos e indemnizaciones es que llegue este socio inversionista, pero esperamos que sea un proceso transparente que esta quiebra no sea sencillamente una forma de abaratar el precio por un acuerdo entre cuatro paredes", señaló Padilla.
El presidente del sindicato explicó que los profesores y funcionarios afectados, unos 200 académicos y 100 administrativos, tienen sueldos impagos desde noviembre, además de las cotizaciones previsionales.
"Fue un proceso muy irregular, para nada transparente, tuvimos que presionar para lograr un poco de información. Nos genera muchas dudas como se ha ido gestando este proceso", señaló.
Padilla detalló que durante 2011 estalló la situación económica del establecimiento, cuya deuda alcanzó seis mil millones de pesos, y fue creciendo paulatinamente del orden de 200 millones anuales desde hace por los menos 10 años, pues el pago de los sueldos eran realizados por préstamos solicitados por el instituto.
Por ello, la institución buscó un socio para hacer frente a los problemas económicos, pero pese a que estaba casi listo, Padilla explicó que a última hora el socio, la Universidad Santo Tomás, desestimó esta opción, desencadenando la quiebra.
El presidente del sindicato de profesores aclaró además que el recinto seguirá funcionando con menos profesores, pues el síndico pretende dar continuidad de giro, por lo que algunos de ellos serán recontratados.