Aunque admitió que la reducción de la jornada laboral de 48 a 45 horas puede generar "algún problema complejo" en la relación contractual de aquellas personas que no tengan salario fijo, el subsecretario del Trabajo, Yerko Ljubetic, se mostró confiado en que la nueva norma saldrá adelante sin mayores inconvenientes.
En entrevista con El Diario de Cooperativa, la autoridad señaló creer que los empresarios no obstaculizarán la puesta en marcha de la normativa, ya que ésta "refleja un consenso nacional sobre la materia".
La autoridad señaló que la nueva ley no debería generar problemas "en el caso de los salarios fijos" aunque reconoció que podría presentar algunos inconvenientes para quienes reciben un sueldo variable.
"No ofrece mayor inconveniente en el caso de los salarios fijos. Simplemente lo que tiene que ocurrir es que las personas que ganaban una cierta cantidad por 48 horas a la semana van a ganar exactamente igual por 45 horas y eso no tiene mayor complejidad ni problema de fiscalización", señaló.
"Algún problema complejo puede plantearse en el caso de los salarios donde tienen que ser en principio, como condición óptima, las propias partes las que hagan los ajustes necesarios para adecuar su situación a la norma. Y eso podrá ser eventualmente objeto de fiscalización", admitió.
Sin embargo, señaló que el Gobierno cree que los empresarios no pondrán obstáculos a la norma ya que "aquí se aprobó en la que estuvo de acuerdo todo el Congreso. Por lo tanto entendemos que refleja un consenso nacional sobre la materia., Este es un país en el que se trabaja mucho, tenemos jornadas de trabajo extendidas".
Mantener o subir los sueldos "cuando sea posible"
Asimismo señaló que el Gobierno espera que los acuerdos bilaterales que se puedan producir entre los trabajadores y sus empleadores apunten a mantener o subir lo sueldos y no a bajarlos.
"Nosotros esperamos que estas modificaciones se produzcan para ratificar los salarios o eventualmente, cuando sea posible, para incrementarlos. Ojalá no tengamos reclamaciones ni denuncias porque se hayan originado bajas salariales como motivo de esta reducción de jornada", dijo Ljubetic.
Ljubetic asimismo explicó que la norma no debería afectar la productividad de las empresas, ya que contaron con un plazo de más de tres años para realizar los ajustes necesarios desde que se aprobó la iniciativa.
El subsecretario dijo que ese fue "el gran sentido" de "haber dado el tiempo necesario para que las empresas pudieran hacer los ajustes imprescindibles que permitieran que esta norma entrara en vigencia sin afectar ni la productividad, por una parte, ni los salarios de los trabajadores por otra. Así que yo creo que ha sido un tiempo más que suficiente para que se hayan tomado las medidas".
Respecto de las críticas por la tardanza del dictamen de la Dirección del Trabajo que especificó detalles de la nueva norma, Ljubetic dijo que "no era necesario un pronunciamiento" del organismo "para que las empresas hubieran tomado las medidas que deberían haber tomado en estos años".