Patricio Hales, diputado del Partido por la Democracia (PPD) y miembro de la comisión de Obras Públicas de la Cámara Baja, afirmó que no es posible con las concesionarias de las autopistas de la Región Metropolitana adelanten por tramos el cobro de peajes, mientras no concluyan completamente las obras y estén disponibles todos los servicios ofrecidos a los usuarios en los proyectos originales. El legislador subrayó que el pago se "tiene que aplazar todo el tiempo que sea necesario".
"Lo que no quiero es que en 60 días más vayamos a inaugurar los mismos errores por los cuales hemos hecho la postergación. O sea, no quiero que pasada la postergación volvamos a encontrarnos nuevamente con las fallas y las insuficiencias", comentó Hales en entrevista con El Diario de Cooperativa.
Por ello, dijo que está "contento con la flexibilidad que ha demostrado el ministro (de Obras Públicas), en el sentido de abrirse a las críticas que le hemos hecho, y de estar dispuesto por lo menos a decretar la postergación" del inicio del cobro de peajes.
A pesar de que las concesiones de autopistas en la Región Metropolitana son "una buena idea", el proceso "se estaba haciendo mal", enfatizó el diputado por Independencia y Recoleta.
Hales señaló que en el caso de Autopista Central, "la interconexión tiene que estar con Costanera Norte, porque la gracia que tenía que le cobraran peaje, era que lo metían en un sistema Norte-Sur y Oriente-Poniente (...) entonces, eso no está planteado así hoy día, se está cobrando apuradito, a pedazos de peaje".
Asimismo, fue enfático en la necesidad de que exista "un nuevo sistema de cobro para la gente que viene de afuera (regiones)" y estén disponibles todas las caleteras, que permitirán a los automovilistas transitar por la ciudad sin ocupar las concesiones.
El diputado, de profesión arquitecto, expresó que "esto es algo que se hizo para hacer funcionar mejor la ciudad, ésta es una ciudad enferma, que tiene graves problemas, uno de esos problemas es el transporte. Entonces se tomó la decisión de hacer un gran plan, que se llama Transantiago, que significa que hay que sacar a la gente de los automóviles y llevarlos a una locomoción colectiva, impecable, nueva, como se prometió".
"Pero eso fracasó, no se pudo cumplir, entonces nos estamos quedando sólo con la parte más dura, que es que la gente va a tener que pagar peaje", y no el sistema global que se planteó en un principio, que contemplaba ofrecer la alternativa de un buen sistema de transporte público, concluyó el legislador.