Para el 10 de febrero de 2007 se pospuso el comienzo de la marcha blanca del Plan Transantiago de locomoción colectiva para la capital. Así lo anunció el ministro Sergio Espejo, quien explicó que se constató que hay importantes obligaciones que las empresas privadas operadoras aún no implementan.
"En particular la obligación de contar con un medio de pago para habilitar Transantiago y un sistema de gestión, y adicionalmente la obligación de contar con terminales, con un número importante de choferes capacitados y ya contratados", precisó el secretario de Estado.
El nuevo plan de locomoción colectiva para Santiago incluye la implementación de la tarjeta Multivía que ya utiliza el Metro, el que es considerado "la estructura de todo el sistema" por expertos como Marcela Munizaga, presidenta de la Sociedad Chilena de Ingeniería de Transporte (Sochitran).
"Uno en vez de pagar un boleto de micro ingresa a un sistema, entonces eso es muy importante desde el punto de vista técnico", dijo en enero pasado la ingeniera en entrevista con Cooperativa.cl.
El ministro Espejo agregó a las razones del aplazamiento la falta de información que existe entre la ciudadanía.
El anuncio fue realizado luego que Espejo se reuniera con la comisión de Obras Públicas y Transportes de la Cámara de Diputados, donde explicó que la fecha se escogió atendiendo que, como es verano, hay menos afluencia de usuarios en la capital.
"Es un proceso que es indispensable, además, para minimizar el impacto sobre la población, es el momento en que menor cantidad de público se está transportando", aseveró.
La posibilidad de este aplazamiento a un mes de menor movimiento había sido adelantado en febrero por Marcela Munizaga, quien consideró que debía realizarse en una época "donde la gente realmente tiene tiempo para irse adaptando al sistema de a poco".
Así, durante el segundo mes de 2007 deberán corregirse todos los problemas del plan. "La implementación definitiva no debiera traducirse en un plazo superior de 90 días a partir de eso", acotó.
El ministro agregó que se decidieron otras medidas, como la creación, en un plazo no mayor a 30 días, la figura del defensor de los usuarios del Transporte, cuya tarea será "recoger adecuadamente los reclamos y poder perseguir las responsabilidades que sean necesarias en esta materia".
También se creará "una Unidad de Compensación y Apoyo que, en un plazo no superior a los 15 días, debe hacerse cargo de la reinserción laboral de los trabajadores que puedan quedar fuera del Transantiago".
Espejo descartó que este fuera un fracaso para el Plan Transantiago, cuya entrada en vigencia estaba prevista originalmente para agosto de este año y a comienzos de junio de 2005 se aplazó para el 27 de octubre de 2006.
"De ninguna manera. Estas medidas son posibles porque hemos avanzado mucho, hemos ampliado la línea del Metro, tenemos la totalidad de los buses con tecnología nueva ya instalados y hay enormes inversiones en infraestructura desarrollada y en camino. Pero tenemos que hacer estos cambios porque éste es el momento", indicó.