Isidora García, directora social de Techo Chile, conversó con Cooperativa sobre los trabajos que realizan en las regiones de Ñuble y Biobío tras los incendios forestales que afectaron a miles de personas, apuntando a que ya se instalaron tres viviendas de emergencia y en las próximas semanas esperan instalar otras 80, y cumplir antes del 11 de marzo con la entrega total de 250 casas.
"Estamos entregando el mismo estándar que entrega Senapred. Esto es una vivienda de 27 metros cuadrados con baño y kit eléctrico instalado también. Sabemos que es una vivienda de emergencia, pero a pesar de que sea algo temporal, muchas veces las familias terminan viviendo harto tiempo en estas viviendas", planteó.
En ese sentido, señaló que hay que distinguir las fases de la emergencia, la primera responde al control y la segunda "más caótica", es cuando empieza la rehabilitación, donde la vivienda de emergencia “no se espera que sea la definitiva, pero lamentablemente muchas veces lo termina siendo. Sobre todo, en aquellos casos en que es más difícil que entre la reconstrucción por papeles, en el fondo por la burocracia cuesta mucho hacer que se materialice la respuesta de largo plazo".
“Nosotros lo que vemos es que hay una falta de claridad respecto a la respuesta que se le puede dar, por ejemplo, a los arrendatarios, porque en el fondo se perdió esa vivienda, la persona que arrendaba ya no tiene la vivienda para arrendarla. La persona que arrendaba, hay un supuesto de que podría irse a arrendar en otro lugar, pero hay un menoscabo económico evidente para una persona que perdió todas las cosas que tenía, a veces incluso producto de la emergencia las personas pierden el empleo. Entonces, hay varias cosas que son supuestos para que opere la política pública que no se dan en la realidad así de la misma manera", sostuvo.