Abeja con la lengua más grande de su especie fue descubierta en Colombia
El órgano en la Euglossa natesi mide dos veces el tamaño de su cuerpo.
l insecto tiene una longitud total de 16,88 milímetros.
El órgano en la Euglossa natesi mide dos veces el tamaño de su cuerpo.
l insecto tiene una longitud total de 16,88 milímetros.
Un laboratorio universitario de investigaciones en abejas descubrió, en una reserva natural del sur de Colombia, una nueva especie del insecto que tiene la lengua más grande entre sus congéneres en el mundo.
La lengua de la Euglossa natesi n.sp., nombre científico de esta especie, mide dos veces el tamaño de su cuerpo, según un informe de UN Periódico, tabloide mensual gratuito cuyo número de junio entró este lunes en circulación.
La abeja tiene una longitud total de 16,88 milímetros, por lo que su lengua es "la más larga hasta ahora en el mundo", destaca la publicación, que es editada por la Universidad Nacional de Colombia (UN), el mayor centro educativo público del país.
El científico Rudolfo Ospina, profesor del Departamento de Biología de la UN, dijo que "este insecto es particular, pues tiene la lengua más grande hallada hasta ahora y mide más de dos veces su cuerpo".
Es una característica que "le permite acceder a fuentes de néctar que otras abejas no pueden alcanzar y, de paso, polinizar plantas diferentes de las orquídeas", agregó Ospina, quien resaltó que todas las especies del género Euglossa son llamativas por sus colores vistosos y su larga lengua.
Particular fórmula para conquistar
El científico también destacó que Euglossa natesi también es particular por cuanto, según la versión, "busca sustancias oleoginosas que luego utiliza para atraer pareja".
La nueva especie "impregna sus patas de aceites aromáticas que guarda en las tibias traseras, y valiéndose de un cierto 'spray' en sus patas medias, despliega olores que usa para competir y enamorar a las hembras. Cada macho tiene una combinación particular de aromas", agrega UN Periódico.
La publicación informa de que esta abeja fue localizada en 2005 en la Reserva Natural Privada Río Ñambi, situada en Barbacoas, población del departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador, por los entonces estudiantes de Biología Víctor Solarte, Alejandro Parra y Santiago Ramírez.