Identidad de soldado chileno muerto en la Guerra del Pacífico será revelada en 2007
Investigadores peruanos establecieron ha individualizado en 90 por ciento al uniformado, además de develar datos sobre sus últimas horas de vida.
Investigadores peruanos establecieron ha individualizado en 90 por ciento al uniformado, además de develar datos sobre sus últimas horas de vida.
El arqueólogo peruano Dante Casareto detalló parte del intenso trabajo realizado para identificar a un soldado chileno muerto hace 117 años, y que está a pasos de concluir con buenos resultados, por lo que se estima que en 2007 podrá ser individualizado públicamente.
"La identidad del chileno se ha determinado en un 90 por ciento", dijo el científico, parte del equipo del Instituto Nacional de Cultura de Perú (INC) que pretende resolver el enigma del soldado encontrado de manera casual en 1998 en el cerro Zig Zag, al sur de Lima.
El investigador agregó que junto al cuerpo, vestido con uniforme militar, se encontró un poncho, una bayoneta y una libreta de apuntes que ayudaron a reconstruir los momentos finales de su vida.
Adelantó también que se trataba de un hombre de tez blanca, de entre 35 y 45 años, que medía 1,66 metros, y perteneció al regimiento chileno que desembarcó en la bahía de Pisco.
Dos detalles que aún intrigan a los arqueólogos son el uniforme del soldado, una chaqueta marrón y un pantalón azul, que no coincide con el tradicional azul y rojo que usaban los chilenos, y el "trato especial" que recibió durante su agonía y después de su muerte.
"Ese día murieron aproximadamente 2.000 chilenos, de todos ellos, él tuvo una fosa personal con rastros de cal, en un evidente esfuerzo por conservar el cuerpo", precisó Casareto.
La detallada investigación permitió establecer que el soldado recibió un disparo en la cabeza mientras intentaba alcanzar las posiciones peruanas.
Por su parte, la especialista Elsa Tomasto indicó que el soldado sobrevivió varias horas y que sus compañeros intentaron atender la hemorragia, le quitaron su bolsa de municiones, la bayoneta y lo acomodaron sobre un poncho.
"Evidentemente era un hombre muy querido, no se trataba de un soldado común", comentó la arqueóloga.
Mientras no se conozca la verdadera identidad del solado, el cuerpo del chileno permanecerá en una sala especial del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia de Lima. (EFE)