Eduardo Sandoval, psicólogo y especialista en neurociencias cognitivas, comentó en Cooperativa el millonario fallo en Estados Unidos contra Meta y YouTube, en el que fueron condenados por ser negligentes en el diseño de sus aplicaciones, calificándolo de adictivo.
Bajo ese contexto, el académico de la Universidad Autónoma explicó que dichas aplicaciones tienen "el ‘scroll infinito’, que asegura la exposición a un contenido que capta la atención del usuario y lo mantiene conectado (…) Toda esta combinación de música e imagen sustenta la idea de que haya una comprobación compulsiva; es decir, yo me mantengo cada vez mayor cantidad de tiempo conectado para visualizar este contenido que, además, influye sobre las estructuras del cerebro, sobre todo en niños y adolescentes".
"Recordemos que, sobre todo en niños y adolescentes, nuestro cerebro está en una etapa de desarrollo supercrítica (…) Por lo tanto, como no están estos recursos óptimamente desarrollados, se hace más permeable y más vulnerable a que se generen conductas potencialmente adictivas en el uso, frecuencia e intensidad de estos dispositivos", advirtió.
En ese sentido, abordó los efectos en salud mental que pueden provocar la exposición a redes sociales, que si bien son de carácter multifactorial y bidireccional, "la evidencia científica internacional muestra que hay ciertas asociaciones entre un uso problemático con una mayor prevalencia de sintomatología relacionada con el estrés, la ansiedad y la depresión; mayores dificultades para tolerar la frustración; alteraciones importantes en los patrones de sueño, y una relevante afectación en toda la esfera cognitiva; es decir, problemas para niños que están en plena etapa escolar, dificultades para controlar la atención, para planificar la conducta y para regularse en entornos socialmente heterogéneos".