Una de cada cuatro niñas es sometida al "planchado" de pechos en Camerún
La práctica busca alejar a las menores de la vida sexual.
El aplastamiento se realiza con rocas, palos u objetos planos calientes.
La práctica busca alejar a las menores de la vida sexual.
El aplastamiento se realiza con rocas, palos u objetos planos calientes.
Una de cada cuatro niñas camerunense es sometida -generalmente por un integrante femenino de su familia- a la práctica de "planchado" de sus pechos, con el fin de postergar lo más posible el inicio de la vida sexual de la involucrada, ya sea consentida o no, según publicó este lunes el periódico español El País.
Evitar la "tentación" de los hombres y también los embarazos no deseados son otras de las razones que justifican la tradición originaria de Africa del Oeste y mayormente practicada en Camerún, donde cerca del 24 por ciento de las mujeres debe atravesar por la experiencia.
La madre u otra mujer mayor pariente de la niña es la encargada de imponer el proceso. Utilizan diversos objetos calientes, como piedras, palos, objetos planos o, incluso, telas, para contener el desarrollo de los pechos.
Las niñas son sometidas durante días y por horas a la práctica, que en ocasiones les deja heridas o marcas en su piel y las predispone a desarrollar cáncer en el futuro.
Según consignó la agencia alemana GTZ en un informe confeccionado el 2007, "cuanto antes empiece a desarrollarse el pecho, más posibilidades (existen) de sufrir esta forma de mutilación. La mitad de las niñas cuyo pecho comienza a desarrollarse antes de los nueve años sufren el planchado".
Pero a la vez se dice que la mayoría de las veces el "planchado" no da resultado. Muchas jóvenes quedan embarazadas y, en consecuencia, dejan de lado sus estudios, se casan o se tranasforman en madres solteras. Para algunas el aborto es la opción, un decisión que está permitida sólo en casos de violación y en los que el bienestar de la madre está en peligro.
Causa probables
Algunos expertos postulan que la práctica se sustenta en el poco sustento que tienen los padres o los parientes para hablarles a esas niñas sobre sexo, por lo que un reforzamiento de la educación sexual podría ser una de las soluciones.
Así, las pequeñas son aconsejas por tías u otras cercanas que ya han pasado por el proceso de la maternidad siendo solteras, quienes fueron formadas en términos de educación sexual y reproductiva con el apoyo de más de 250 fundaciones, agrupadas en la organización "Renata".
Por medio de su sitio web y con el apoyo del organismo alemán, las voluntarias han impulsado una campaña bautizada como "Digamos no al planchado de senos".