Profesora grabó conversación en que el príncipe Enrique confiesa haber hecho trampas
En la cinta, el hijo menor de Diana de Gales admitió -supuestamente- haber usado dibujos de otra persona en un trabajo de arte.
En la cinta, el hijo menor de Diana de Gales admitió -supuestamente- haber usado dibujos de otra persona en un trabajo de arte.
Una ex profesora de arte que acusó al príncipe Enrique de Inglaterra de hacer trampas en un examen de esa materia, en el elitista colegio de Eton, admitió haber grabado en secreto una conversación con él, para salvar su puesto de trabajo.
En la grabación, el hijo menor del príncipe de Gales reconoce supuestamente no haber escrito más que una pocas líneas del trabajo que presentó al examen de la asignatura de arte.
Sarah Forsyth, que comparece estos días ante un tribunal laboral británico en la localidad de Reading, negó haber querido chantajear a ese centro educativo, aunque reconoció que su acusación equivalía a ponerle "una pistola en la sien" al director, Tony Little, según informan este miércoles varios diarios británicos.
La docente, de 30 años, se quejó de que la indemnización de 15.000 euros (un poco más de 11 millones de pesos) que se le ofreció tras su expulsión del colegio - era "un insulto" y no bastaba para "encubrir" las supuestas trampas del nieto de la reina Isabel II.
Forsyth le dijo al tribunal que el director del departamento de arte del colegio, Ian Burke, le ordenó que ayudara al joven príncipe a escribir un texto para acompañar unos "dibujos más bien confusos" que debía presentar en el examen.
La docente acusó asimismo a Burke de haber hecho él mismo algunas de las serigrafías que se publicaron luego en la prensa para demostrar la destreza como dibujante del príncipe, de 20 años de edad.
Tanto el colegio de Eton, como el príncipe, que inició el pasado fin de semana su formación militar en la prestigiosa academia de Sandhurst, niegan las acusaciones de la despechada ex profesora.
Esta reconoció que había informado de lo ocurrido para que se le renovara el contrato con ese centro y para que el director de la escuela actuase contra el director de arte.
Cuando se le preguntó por qué había esperado más de dos años - los hechos ocurrieron en 2002- antes de informar a la dirección, Forsyth explicó que no había querido amenazar a nadie y tampoco se imaginaba que el incidente fuese a alcanzar tal repercusión pública.
La profesora, expulsada en 2003 del centro en el que llevaba tres años dando clases, ha presentado una demanda por despido injustificado y discriminación sexual. (EFE)