Médicos chilenos utilizan el bótox para tratar incontinencia urinaria
La toxina botulínica se inyecta en la vejiga.
Cuatro de cada cinco mujeres oculta la enfermedad por vergüenza.
La toxina botulínica se inyecta en la vejiga.
Cuatro de cada cinco mujeres oculta la enfermedad por vergüenza.
Actualmente la toxina botulínica, más conocida como bótox , se está utilizando en Chile para tratar la incontinencia urinaria.
Esta se puede inyectar dentro de la vejiga para tratar esta enfermedad por urgencia y algunas otras afecciones coloproctológicas, como la fisura anal.
"Es una solución actual muy efectiva que se usa, por ejemplo, como una alternativa al tratamiento farmacológico en la incontinencia urinaria, lo que evita que el paciente deba tomar medicamentos", señaló el doctor Arturo Dell´Oro, académico del Departamento de Urología de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica.
En nuestro país sólo una de cada cinco mujeres consulta al médico por este problema.
Vergüenza
Los especialistas coinciden en que hay muchas pacientes que ocultan la incontinencia o prolapso genital por vergüenza, pudor y desconocimiento de las alternativas de tratamiento.
"La esperanza de vida de las mujeres chilenas es hoy de 78,3 años, la más alta de Latinoamérica, y a mayor edad, van apareciendo los problemas asociados a las patologías del piso pelviano, aunque también pueden presentarse a edades más tempranas", afirmó el especialista.
"Se sabe que un tercio de las mujeres tendrá alguna patología relacionada con el piso pelviano, y que sólo una de cada cinco habla del problema con su doctor", agrega.
La Facultad de Medicina UC fue pionera en crear la primera Unidad de Piso Pelviano del país, para tratar con una mirada interdisciplinaria estas frecuentes patologías femeninas propias de la vejez.
Entre las causas de origen más comunes de la incontinencia urinaria están la vejez, los partos vaginales de niños de más de cuatro kilos de peso, la menopausia o la falta de ciertas hormonas.