Un centenar de personas salieron a las calles para realizar una multitudinaria velatón este sábado en la plaza del Duomo, en el centro de Milán, como señal de apoyo a Piergiorgio Welby, un hombre paralítico y enfermo terminal que pide que los médicos le desconecten de las máquinas que lo mantienen con vida.
Los italianos se manifestaron en respuesta a la jueza de un Tribunal que esta tarde declaró inadmisible practicar la eutanasia a Welby.
El caso de este hombre de 60 años motivó un tenso debate en el país, mayoritariamente católico romano, donde la eutanasia es ilegal.
Welby sufre una distrofia muscular avanzada y se ve obligado a permanecer en una cama, conectado a un respirador artificial, pero se convirtió en uno de los personajes más famosos del país.
El paciente, que se encuentra lúcido y puede hablar mediante un ordenador que interpreta el movimiento de sus ojos, ha aparecido en informativos por escribir una carta al primer ministro italiano, Romano Prodi, y a los periódicos pidiendo que le permitan "encontrar la paz para su cuerpo torturado y destruído".
Sus abogados basan su petición en un artículo de la constitución Italiana que señala que nadie puede ser forzado a aceptar un tratamiento médico específico. (EFE)