Una jueza de Roma declaró este sábado inadmisible el recurso presentado por Piergiorgio Welby, un enfermo terminal con distrofia muscular, quien pidió al Tribunal Civil la interrupción del tratamiento terapéutico que le mantiene con vida.
Welby, de 60 años y con la salud muy deteriorada, reclamó el derecho a decidir libremente morir con la desconexión de la máquina que le mantiene respirando, en un caso que centra la atención en Italia, donde las fuerzas políticas están divididas y el mundo católico se opone a su petición.
La juez Angela Salvio consideró que Welby puede pedir la interrupción de la respiración asistida previa sedación, pero se trata de "un derecho no tutelado concretamente en el ordenamiento", por lo que declaró inadmisible el recurso.
Para la magistrada, "sólo la determinación política y legislativa puede llenar el vacío legal, sobre la base de presupuestos científicos sólidos y compartidos que permitan prevenir abusos y discriminaciones".
La decisión judicial coincide con las numerosas vigilias convocadas para esta noche en Italia, así como en Bruselas y Londres, en una iniciativa que apoyan 204 parlamentarios italianos y europeos, según datos suministrados por el Partido Radical.
Los parlamentarios firmaron un comunicado en el que explican que apoyan la movilización para "homenajear a un ciudadano que, pagando el precio de su sufrimiento, ha dado una contribución fundamental a la apertura de un debate necesario".
Welby, quien está enfermo hace 30 años, tiene un plazo de quince días para apelar la decisión de la jueza.
El paciente, que vive postrado en una cama, dijo el viernes que estaba "extenuado, agotado" y que no podía "seguir adelante". (EFE)