La adicción a la cafeína está más vinculada al hígado que al cerebro
Así lo determinó un estudio del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU.
El consumo está determinado por la mayor o menor tolerancia a su componente activo.
Así lo determinó un estudio del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU.
El consumo está determinado por la mayor o menor tolerancia a su componente activo.
Un estudio del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos divulgado este jueves reveló que la adicción al cafeína está más vinculada al hígado y a su capacidad para procesar la sustancia, que al efecto que su consumo provoca en el cerebro.
Los autores del estudio, que ha sido publicado en la revista Public Library of Science, encontraron variantes de los dos genes que intervienen en la descomposición de la cafeína en el hígado, y que son determinantes a la hora de hacer que una persona sea más propensa o no a tomar café.
Esta investigación resta importancia al efecto que tiene la cafeína en el cerebro, y que hasta ahora se consideraba un factor clave en la adicción. Por tanto, el informe determinó que la cantidad de cafeína que consumen las personas viene determinada por su mayor o menor tolerancia a su componente activo.
Tanto el hígado como el cerebro influyen en el consumo de cafeína pero Neil Caporaso, uno de los investigadores que participaron en el trabajo, señala que "es más el hígado que el cerebro el que determina la cantidad de cafeína ingerida en cada día".
"Quizás uno piensa que toma cafeína para sentirse bien, o para no sentirse mal", pero "la verdad es que el nivel de consumo lo determina la rapidez con que el hígado descompone la cafeína", dijo.
"Si su hígado la descompone muy rápido, usted probablemente beberá más café", agregó.
Consumida con moderación la cafeína puede contrarrestar la disminución cognitiva, por cansancio, enfermedad o envejecimiento, pero demasiada cafeína también puede perjudicar la función cognitiva, interfiere con el sueño y puede causar alucinaciones.