Son simplemente exquisitos y muchas personas esperan que llegue el verano para poder consumir estar preparaciones durante las vacaciones.
Pero si bien su sabor nos tienta siempre, lo cierto es que también tienen un aporte calórico muy superior a las comidas caseras más comunes y por lo mismo se puede caer en la trampa de los kilos, logrando que las vacaciones se traduzcan en rollitos y grasa que no quisiera tener.
La nutricionista y terapeuta integral del Spa Mundo Curvas, Andrea Traba, realizó la lista de los platos más "peligrosos" y tentadores del verano, sus calorías, y las siete recomendaciones para consumirlos sin culpa.
El pastel del choclo, en una porción pequeña, suma 358 calorías, sin contar las que aumenta si se le agrega pollo u otros ingredientes no considerados en la preparación original. El mote con huesillo suma 427 calorías en un solo vaso, contando un huesillo o dos pequeños, dos cucharadas colmadas de mote y mucha azúcar.
El pan amasado, de 100 gramos, cuenta con 429 calorías, mientras que una humita tiene 200 calorías. En tanto, los porotos con mazamorra suman 390 calorías.
"Teniendo en cuenta los ingredientes de estos platos veraniegos, la posibilidad de acumulación grasa están localizadas en la zona abdominal, caderas y piernas en algunos casos fisiológicos", expresó Traba.
Las recomendaciones de la nutricionista son:
1. Comer raciones más pequeñas de alimentos calóricos y acompañarlos con abundante ensalada para conseguir una sensación de saciedad.
2. Compensar las comilonas con días de ayuno intermitente o consumo de menos calorías los días posteriores a ella.
3. Realizar mayor actividad física para quemar las calorías ingeridas demás. Ya que si bien las vacaciones son para comer cosas ricas, también se puede realizar mayor actividad física que compense esta ingesta excesiva.
4. Siempre es importante una ingesta abundante de líquidos para que haya un funcionamiento corporal correcto de metabolización de grasas.
5. Realizar preparaciones caceras puede ayudar a controlar que los ingredientes sean de menor contenido calórico.
6. Hacer ingestas cada 3 a 5 horas nos ayudara a mantener lejos la ansiedad, subir la velocidad metabólica y manejar mejor la producción de insulina. Los horarios son también importantes para nuestro cuerpo.
7. Evitar comer estos platos calóricos por la noche.