Científicos brasileños desarrollaron celulosa a partir de bacterias
El producto puede ser utilizado en la curación de la piel y también está previsto su uso en la fabricación de chalecos antibalas.
El producto puede ser utilizado en la curación de la piel y también está previsto su uso en la fabricación de chalecos antibalas.
Un equipo de científicos brasileños desarrolló a partir de bacterias un tipo de celulosa que puede ser utilizada con fines curativos o en la fabricación de chalecos antibalas, informó este lunes el diario O Estado de Sao Paulo.
El material fue producido por científicos de varias universidades del estado de Sao Paulo en un proyecto financiado por la empresa Bionext Productos Biotecnológicos.
Pese a que sus fines son más limitados que los de la celulosa obtenida a través de la explotación industrial del eucalipto y el pino, su fabricación es más económica debido a que proviene de cultivos de bacterias en tanques especiales.
La celulosa bacteriana, además, ha demostrado ser un excelente curativo para el tratamiento de heridas o quemaduras.
Con ella se ha realizado un material similar que se adhiere naturalmente a la piel, no tiene que ser cambiado constantemente y se desprende cuando el tejido ya está regenerado.
"La película sólo cae cuando ya hay una nueva capa de piel formada encima de la lesión", explicó Fernando Farah, un autodidacta que actualmente dirige el departamento científico de Bionext y que inventó el material.
La celulosa, producida por un tipo de bacteria encontrada en frutas en descomposición, es altamente pura e impermeable.
"Será una excelente alternativa a los curativos de algodón y esparadrapo que tienen que ser sustituidos constantemente, lo que atrasa la regeneración de los tejidos", afirmó Farah.
Su explotación comercial como curativo aún depende de la autorización de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil, pero puede llegar al mercado en breve, según sus inventores.
"Nunca vi un material con tanta versatilidad y con tantas aplicaciones", asegura el químico Younes Messaddeq, de la Universidad Estatal Paulista y uno de los científicos que trabaja en el proyecto.
Messaddeq explicó que, por ser un material muy liviano pero al mismo tiempo flexible y resistente, la celulosa bacteriana, producida en forma de capas superpuestas, puede ser utilizada como textil a prueba de balas o hasta como una pantalla flexible de computador. (EFE)