Una insólita investigación por sabotaje deportivo sacudió este lunes a la National League North de Inglaterra, luego de que el club de sexta división King’s Lynn Town supuestamente inundara su propia cancha para forzar la suspensión de un compromiso oficial. El hecho ocurrió el pasado 14 de febrero en la previa del duelo programado frente a South Shields.
Las pruebas fundamentales del caso surgieron de las cámaras de seguridad del estadio, las cuales captaron el momento en que operarios del club activaron los regadores automáticos. Lo que llamó la atención de las autoridades fue que el sistema de riego funcionó a plena capacidad a pesar de que ya llovía intensamente sobre la ciudad, logrando inhabilitar el césped para la práctica del fútbol.
La dirigencia de King’s Lynn Town enfrenta estas acusaciones en un momento crítico, ya que el equipo ocupa la decimonovena posición de la tabla y pelea por no entrar en puestos de descenso. Para el partido en cuestión, el plantel inglés reportó una cantidad inusual de bajas debido a lesiones y una crisis de enfermedad que afectó a gran parte de sus referentes.
Representantes de la liga no profesional de Inglaterra confirmaron que iniciaron las pesquisas correspondientes para determinar la intencionalidad del acto. "Pedimos el contenido de las cámaras de seguridad y haremos las diligencias necesarias para establecer si hubo manipulación premeditada", indicaron desde el organismo rector de la competencia en Londres.
De comprobarse la culpabilidad, King’s Lynn Town arriesga severas sanciones económicas y deportivas que podrían incluir la pérdida de puntos. Por ahora, el fútbol inglés permanece atento a la resolución de un caso que mezcló las inclemencias del tiempo con un presunto aprovechamiento reglamentario para salvar la categoría.