El Gobierno de Ecuador expulsó el miércoles a todo el personal diplomático de Cuba acreditado, incluido a su embajador, Basilio Gutiérrez, y también procedió a retirar a su embajador en La Habana, lo que supone la ruptura de las relaciones diplomáticas con la isla.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador detalló que todos los miembros de la misión diplomática acreditados en Quito fueron declarados "personas no gratas" y cuentan con un plazo de 48 horas para abandonar el país.
El Ejecutivo del presidente derechista Daniel Noboa argumentó este anuncio con base en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
A su vez, Noboa dispuso el retorno del embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja, quien desempeñaba el rol desde 2021, con servicio también en Jamaica, San Vicente y las Granadinas y Dominica.
El decreto se sustenta en lo establecido en el artículo 141 de la Constitución que dispone que el presidente ejerce la función ejecutiva y es jefe de Estado y Gobierno, y menciona que el artículo 147 le habilita para nombrar y remover a los funcionarios públicos.
Denuncia de quema de documentos: "No sabía que era parte de la dieta cubana cocinar papeles"
Noboa difundió además en redes sociales un video en el que se ve a un hombre quemando papeles, supuestamente en la azotea de la Embajada de Cuba en Quito tras la expulsión.
"Yo no sabía que parte de la dieta cubana era cocinar papeles y servirlos como un plato típico", ironizó este jueves el mandatario en una entrevista con radio Canela, en Guayaquil, sin dar detalles de las razones que derivaron en la expulsión.
Asimismo, afirmó que "todo papel diplomático puede salir en valija diplomática", y que el Estado ecuatoriano "no lo puede tocar".
Agregó que a lo mejor "no eran documentos diplomáticos" lo que se estaba quemando, sino "otra cosa", pero que él no creía que se tratara de "nada positivo" si es que "andaban quemando toneladas de papeles ahí arriba en la terraza y a la luz del día, como si nada".
Cuba rechazó en "los términos más enérgicos" la expulsión de sus diplomáticos
El Gobierno de Cuba rechazó inmediatamente en "los términos más enérgicos" la decisión de Noboa, calificándola a través de un comunicado en redes sociales de "arbitraria e injustificada".
"Se trata de un acto inamistoso y sin precedentes, que daña significativamente las históricas relaciones de amistad y cooperación entre ambos países y pueblos", expresó la Cancillería cubana.
Además, afirmó que esta acción "demuestra el desprecio del actual gobierno de Ecuador por las prácticas y cortesías diplomáticas observadas por la comunidad internacional"
La Cancillería de La Habana reafirmó "categóricamente" que el personal de su Embajada en Quito, "tal como establece la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, ha cumplido estrictamente con el respeto a las leyes y reglamentos del Ecuador sin inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado".
Sobre la decisión del Gobierno ecuatoriano señaló que "no parece casual que haya sido tomada en un contexto caracterizado por el reforzamiento de la agresión de los Estados Unidos contra Cuba y de las fuertes presiones del gobierno de ese país a terceros Estados para que se sumen a esa política".
En una línea similar, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, escribió en redes sociales: "Rechazamos las injustificadas, hostiles e inamistosas acciones del Gobierno del Ecuador hacia nuestra representación diplomática acreditada en esa nación".
A su juicio, "esta acción sin precedente daña las históricas relaciones de amistad y cooperación" entre Ecuador y Cuba, que recuerda con "cariño" al "pueblo de (el presidente Eloy) Alfaro y (el pintor Oswaldo) Guayasamín".
"En un contexto internacional convulso, Cuba reafirma su voluntad de abogar por preservar la unidad latinoamericana ante esta política de clara sumisión de Ecuador a intereses imperiales", agregó Díaz-Canel apuntando a las posibles causas tras la decisión en Quito.
La decisión de Noboa se da en vísperas de su visita a Estados Unidos para participar en una cumbre de presidentes de países de Latinoamérica -incluido José Antonio Kast- con Donald Trump, con quien la Administración ecuatoriana ha estrechado lazos y respaldado en su política exterior, como con la captura del presidente de Venezuela Nicolás Maduro.
Supone, además, una nueva crisis diplomática con otro país de Latinoamérica tras tener ya relaciones rotas con Venezuela, México y Nicaragua luego de la captura del exvicepresidente correísta Jorge Glas en un asalto a la Embajada mexicana, cuando este ya había recibido asilo diplomático.