La sumisión química usada por delincuentes como arma para cometer agresiones sexuales, puesta de relieve por el caso de Gisèle Pelicot, volvió a centrar este lunes el juicio contra un exsenador francés acusado de haber drogado a una diputada para intentar abusar de ella a finales de 2023, aunque él mantuvo que fue un error y negó cualquier intencionalidad sexual.
El Tribunal Correccional de París comenzó a juzgar hoy al exsenador Joël Guerriau, del partido de centroderecha Horizons, acusado por la diputada de la formación centrista Modem Sandrine Josso de haberla drogado con el fin de agredirla sexualmente.
Ese supuesto caso de sumisión química elevó a los medios de comunicación franceses una problemática poco divulgada hasta aquel momento, y que un año más tarde saltaría a las portadas de la prensa mundial por las violaciones sufridas durante años por Gisèle Pelicot, drogada con ansiolíticos por su exmarido Dominique, que la agredía y ofrecía a decenas de desconocidos captados en internet.
La legisladora denunciante busca que el proceso judicial sirva para educar y visibilizar esta forma de violencia, que le ha provocado severos daños. (FOTO: EFE)
Los detalles del hecho
Los hechos juzgados a partir hoy y mañana martes por el Tribunal Correccional de París se remontan al 14 de noviembre de 2023, cuando el entonces senador invitó a Josso a su casa a cenar para festejar que había sido reelegido.
Allí, el acusado le ofreció una copa de champán, en la que la denunciante apreció un sabor extraño y que le produjo mareos, palpitaciones y náuseas, lo que -acompañado de un comportamiento inhabitual del acusado- llevó a la diputada a irse precipitadamente.
Presa del pánico, logró llamar a un taxi e ir a un hospital para someterse rápidamente a análisis de sangre, que revelaron una concentración muy alta de éxtasis (MDMA), una droga euforizante. El presidente del tribunal precisó esta jornada que su tasa en sangre duplicaba la usada normalmente con un fin "recreativo".
Arrestado al día siguiente del incidente, Guerriau negó haber drogado a Josso para agredirla y afirmó que fue un "acto involuntario" de su parte. No obstante, el pasado octubre, casi dos años después de los hechos, renunció a su escaño.
La defensa del exsenador investigado
Una estrategia de defensa que mantuvo también hoy, al explicar que en aquella etapa atravesaba un momento de depresión y gran estrés por su décima campaña electoral y que otro senador, al que no identificó, le facilitó una bolsita que contenía un polvo indeterminado que creyó que era simplemente euforizante.
Ese polvo, dijo, estaba en la copa que por error usó para servirle champán a su antigua amiga, a la que este lunes pidió perdón.
El antiguo legislador, quien dimitió de su puesto, ofreció disculpas a la denunciante, insistiendo en que el incidente fue un equívoco con una sustancia indeterminada. (FOTO: EFE)
El exsenador arriesga una pena de hasta cinco años de prisión, mientras que Josso, que convirtió la lucha contra la sumisión química en una de sus batallas legislativas, afirmó ante el tribunal que espera que "salga a la luz la verdad" y que este juicio tenga un valor pedagógico sobre esta práctica, que en su caso le generó problemas físicos, por la tensión, y de salud mental.
Lucha contra la sumisión química en Francia
El término "sumisión química" no existe como tal en el derecho penal, pero desde 2018, administrar a una persona, sin su conocimiento, una sustancia para cometer una violación o una agresión sexual se castiga con una pena de hasta cinco años de prisión y una multa de 75 mil euros (casi 77 millones de pesos chilenos)..
Para la diputada, la lucha contra la sumisión química avanza lentamente en Francia, por lo que pidió en varias entrevistas hoy una "auténtica política de Estado para frenar esta violencia, mediante la educación". Dijo que para ello "se necesita una voluntad política real y sincera".
Ante la conmoción suscitada por el caso Pelicot y la lucha de esta diputada, el Gobierno anunció una serie de medidas, entre ellas el reembolso de los análisis médicos que permiten detectar la sumisión química.
Estos exámenes se reembolsan desde el 1 de enero en el marco de una fase de pruebas que se llevará a cabo durante tres años en tres regiones (Isla de Francia, Altos de Francia y País del Loira).
Por su parte, la Agencia de Seguridad del Medicamento (ANSM) pidió a los laboratorios farmacéuticos que comercializan productos que pueden ser usados para sumisión química que "apliquen medidas para limitar su uso indebido", cambiando su aspecto visual o añadiéndoles un sabor o un olor identificables.