El Gobierno ingresó al Congreso su anunciado proyecto de ley para reformar el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y defendió la necesidad de "adecuarlo y modernizarlo", ya que "si desmantelarlo fuera el interés, la propuesta hubiera sido otra".
La iniciativa, que fue recibida por la Cámara Baja el lunes y comenzará su tramitación en la Comisión de Derechos Humanos -donde la derecha cuenta con mayoría-, reduce las atribuciones del organismo a un carácter meramente consultivo y disminuye su presencia con una única sede en Santiago.
Por ejemplo, busca quitarle al INDH la facultad de presentar querellas, permitiéndole solo hacer denuncias institucionales y presentar recursos de acción o de amparo; y acorta de 11 a cinco los integrantes del Consejo Superior, además de crear el puesto de director ejecutivo para la administración y funcionamiento operativo.
De "desmantelar" a "recuperar" el Instituto: Las reacciones del Congreso
El ingreso del proyecto generó inmediatas reacciones en el Congreso. Desde la oposición, la diputada FA Lorena Fries consideró "evidente (que el INDH) requiere una modificación, pero esto es su desmantelamiento". porque
"La norma transitoria establece que el primer consejo lo designa el Presidente de la República y que él va a hacer los estatutos. Por lo tanto, esto va a tener un sesgo evidente", acusó.
Desde el oficialismo, en tanto, la diputada RN y vicepresidenta de la Cámara Baja, Ximena Ossandón, valoró que se "mejore y recupere" el Instituto "y tenga prestigio, para que Chile esté a la altura de muchos países que también lo tienen. Es una discusión que está recién comenzando y que también está corriendo en paralelo con el (proyecto de) Presupuesto de la Nación 2027".
En una posición más dura, el diputado y vicepresidente del Partido Nacional Libertario, Hans Marowski, expresó que "si el Gobierno no es capaz de generar las instancias para que se elimine el INDH, lo vamos a tener que hacer en la ley de Presupuesto".
Director INDH: Esto se compara a la antidemocrática reforma constitucional de seguridad
Ante las reacciones opositoras, el biministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado, contestó: "Si fuera el interés desmantelar, la propuesta del Gobierno hubiera sido otra. Aquí se trata de adecuar y modernizar la institucionalidad del INDH; se trata de no tener duplicidades de funciones con otras entidades como el Ministerio Público en la presentación de querellas", explicó.
Sin embargo, el director del INDH, Yerko Ljubetic, se lanzó en picada contra el proyecto del Ejecutivo.
"No se puede hablar de fortalecer una institución mientras se desmantelan sus sedes regionales. Se nos reduce solo a Santiago y, además, se le quitan herramientas, facultades y recursos para proteger a la ciudadanía", acusó.
"Se puede decir que es un proyecto extremo, comparable al proyecto de reforma constitucional (de seguridad) que contenía una idea de estado de excepción absolutamente antidemocrático. Representa, probablemente, el retroceso más grande que hemos tenido en materia de derechos humanos desde el término de la dictadura", fustigó Ljubetic.