Luego de una polémica sesión del concejo municipal de Zapallar, el alcalde Federico Ringeling aseguró a un grupo de seguidores que seguirá ejerciendo su mandato, pues demostrará ante el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) que no es culpable del cargo de notable abandono de deberes, que el pasado viernes motivó su destitución.
El jefe comunal aseguró que presentará la apelación el miércoles 23 de junio, la que aportará "nuevos antecedentes que demuestran la rectitud y la buena fe indesmentible en mi actuar".
Ringeling dio cuenta de la sanción al concejo de Zapallar e hizo hincapié en que sólo uno de los 20 cargos que dos concejales le imputaron fue acogido por el Tricel, por lo que expresó su convicción de que finalmente será exculpado.
El viernes 18 de junio el órgano electoral determinó que Ringeling debía ser destituido por notable abandono de deberes, al firmar la alcaldía un contrato para la mantención de áreas verdes, que involucró a un familiar del jefe comunal.
Según argumentó Ringeling, efectivamente hay un pariente suyo que presta este servicio, pero la contratación fue aprobada por el anterior concejo municipal, en una votación en que él se abstuvo, por lo que su única responsabilidad es dar cumplimiento al acuerdo comercial, que tiene una cláusula de renovación automática.
En tanto, personal de Carabineros debió custodiar al concejal Juan Pablo Barrera, simpatizante de la Democracia Cristiana (DC), luego que diversas personas intentaran agredirlo y le lanzaran monedas al salir del citado concejo.
Barrera, junto a la concejala de la Alianza por Chile Jana Aplablaza, presentó la acusación por notable abandono de deberes contra el alcalde Ringeling, militante de Renovación Nacional (RN) y quien ocupa el cargo desde 1996.
Según Barrera, las personas que lo agredieron y que respaldan al jefe comunal sólo representan al "uno por ciento de la población residente acá en la comuna".