El ministro de Economía y Energía, Jorge Rodríguez, se mostró "preocupado" ante la situación que vive Argentina, y sobre todo por las "consecuencias que va a significar esto", ya que se traducirá en un mayor gasto de "recursos para producir electricidad".
"Vamos a tener que reemplazar gas natural por carbón o petróleo. Y por otro lado, esto es una sombra en el camino de integración que hemos estado empeñados hace tanto tiempo entre Argentina y Chile para avanzar juntos en un camino de paz e intercambio comercial, y esto genera desconfianza, y por eso estoy preocupado", afirmó el ministro en conversación con El Diario de Cooperativa.
"Argentina es un país rico en gas, igual que el petróleo, y hoy está sufriendo una escasez por un manejo inadecuado de precios. Es como si de repente nosotros no tuviéramos cobre, sabiendo que estamos llenos de cobre en el país", agregó Rodríguez Grossi.
No obstante, el secretario de Estado recalcó que "el gas natural va a seguir siendo comprado por Chile. El mercado argentino está pasando por un mal momento, pero ellos tienen que arreglar esa situación".
Ante esto, el ministro aseguró que "Argentina, está mucho más preocupada que nosotros, ya que si no arreglan esta situación, todo el proceso de crecimiento económico se va a frustrar. Los más preocupados son los argentinos. Tenemos que ayudar a que el problema que tienen ellos se pueda solucionar lo más pronto que se pueda".
Según Rodríguez Grossi, "cuando Argentina devaluó el peso dejó congelado los precios domésticos, y hoy pagar gas, comparado con leña, equivale a un tercio del precio de la leña. Cuando un precio está tan barato, la gente intenta consumir ese producto, y los que producen no quieren producir porque están perdiendo plata".
"Lo que sucede en Argentina es fruto de un mal manejo de precios domésticos y está siendo ratificado por le ministro de Hacienda, que también señala que mientras que no se arreglen los precios, en el mercado, es obvio que la producción no va a echarse a andar", sostuvo.
"Dependemos de San Isidro"
El ministro de Economía afirmó que Chile no depende del gas argentino para la electricidad, sino que del agua. "El sistema eléctrico en más del 55 por ciento, y con la entrada de (la Central Hidroeléctrica) Ralco, vamos a superar el 60 por ciento. Más de dos tercios de la electricidad que tenemos en este sistema proviene del agua.
"No dependemos del gas argentino, dependemos de que San Isidro decida de que llueva o que no llueva", afirmó.
La entrada del gas natural argentino a Chile se realizó en el año 1999, con el gobierno del ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle.
Según Rodríguez Grossi, el gas hizo que disminuyera "la dependencia del agua, que es bueno. El año 98 y 99 tuvimos que soportar una tremenda sequía que no tuvo repercusiones económicas gracias a que había entrado el gas natural argentino".
"Lo que tenemos ahora es un mercado mucho menos vulnerable del que teníamos en 1999, pero tenemos que reconocer que el gas argentino era más malo del que creíamos", agregó.
Además, dijo que lo importante es tener un sistema eléctrico que brinde seguridad de abastecimiento al país, ya que "no de los papeles que tenemos las autoridades de Gobierno es cuidarle los bolsillos a la gente".
Un llamado a la tranquilidad
Para el ministro, lo más importante en esta situación es que se mantenga la calma. "No nos volvamos histéricos con una crisis, va a haber miles de crisis, veamos el tema energético con tranquilidad, con mesura".
"El Gobierno hace dos años que viene previniendo una situación en donde, por razones que sean, tengamos desabastecimiento con Argentina. Por eso es que le hemos pedido a las compañías que instalen plantas para usar gas licuado, le hemos pedido a las empresas que se conviertan a diesel, para que al final los sistemas de gas y electricidad tengan menos vulnerabilidad frente a cortes de gas natural desde Argentina", expresó.
Según el secretario de Estado, en el país existen otros recursos. "Hay fuentes de carbón, hay viento, hay sol, y hay gas natural licuado, que se vende y compra en el mercado internacional, que también es una alternativa para nosotros para el futuro".
A su juicio, lo fundamental es actuar con "prudencia y serenidad", ya que "nos estamos jugando el futuro de todos".
Sobre la posibilidad de que la población chilena se vea afectada frente a la racionalización de gas en Argentina, el ministro reiteró que durante este año no habrá limitación eléctrica ni de gas en el país.