Joaquín Lavín, alcalde de Santiago y candidato presidencial de la oposición, respondió a la ministra de Defensa, Michelle Bachelet, y señaló que si la secretaria de Estado lo desea, él puede poner a técnicos de su sector a disposición del Gobierno para estudiar la forma de financiar un servicio militar voluntario. El miércoles 16 de junio la ministra pidió hacer propuestas serias sobre el tema y no sólo manifestar intenciones de legislar.
"Si la ministra Bachelet está de acuerdo con un servicio militar cien por ciento voluntario, no tengo ningún problema, nos juntamos, pongo cuatro técnicos a trabajar con los técnicos que ella quiere, y hacemos el sistema rápido, para eso se necesita solamente voluntad", dijo Lavín.
El político realizó estas declaraciones en el Palacio de Tribunales, tras reunirse con el presidente de la Corte Suprema, Marcos Libedinsky, con quien discutió la rapidez con que salen en libertad los delincuentes que operan en el centro de Santiago, quienes -según el alcalde- luego de una tercera condena, deberían ser sentenciados a una pena de 15 años, sin derecho a beneficios carcelarios.
El líder de la Alianza por Chile ha propuesto un sistema de conscripción que no incluya a quienes no desean cumplir con el servicio militar, pero que contemple beneficios para los jóvenes que ingresen al Ejército u otras ramas de las Fuerzas Armadas.
En cambio, la idea del Gobierno apunta a tener un servicio militar preferentemente voluntario y reservar el carácter obligatorio en caso de que no se cumpla la cuota mínima anual de contingente, que oscila en torno a los 20.000 reclutas.
Para premiar a quienes realizan el servicio militar, el Ejecutivo contempla una serie de beneficios, como becas, subsidios habitacionales y una remuneración mensual, la que pretende financiar con el ahorro que permitiría la reforma al sistema previsional de las FF.AA., que debe ser subsidiado anualmente en casi 1.000 millones de dólares.
Esta iniciativa fue rechazada por la oposición, que considera que ambos temas son independientes y no pueden vincularse, aún cuando las modificaciones a la Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena) son bien vistas por las instituciones armadas.