El Gobierno ratificó este jueves su disposición a flexibilizar la redacción del proyecto de reforma constitucional en materia de seguridad que se tramita en el Senado, con el objetivo de asegurar herramientas clave contra la delincuencia organizada y la gestión penitenciaria.
La iniciativa, radicada en la Comisión de Constitución de la Cámara Alta, ha experimentado modificaciones en las conversaciones entre parlamentarios, proyectando la mantención de cerca del 50% de las disposiciones formuladas de manera inicial.
Frente a este escenario, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, descartó disputas de forma y recalcó que "no estamos enamorados de un texto, de si eran tantas palabras y queda la mitad, o de si eran tantos artículos y quedan menos".
"Mientras se produzca el efecto de que Gendarmería sea quien segmenta en las cárceles por criterios de seguridad, o mientras se produzca el efecto que tengamos un listado de organizaciones criminales y que no tengamos que demostrar en cada juicio la existencia de esa organización, bienvenido sea", puntualizó el secretario de Estado.
Tras varias semanas en pausa legislativa, el Ejecutivo planea reactivar la discusión después del receso de Fiestas Patrias, apostando a consolidar un entendimiento transversal entre el oficialismo y la oposición antes del término de septiembre.