Un registro audiovisual de dron hasta ahora desconocido se convirtió en la prueba clave de la Fiscalía para lograr que el Tribunal Oral en lo Penal de Cañete declarara culpables a 18 de los 19 imputados por el ataque e incendio al Molino Grollmus, ocurrido en agosto de 2022 en Contulmo.
La existencia del video se mantuvo en reserva durante cuatro años como estrategia procesal del Ministerio Público.
La grabación fue captada en tiempo real por un testigo protegido que operaba un dron en las inmediaciones al momento del atentado y que no fue detectado por los atacantes.
Por decisión de la Fiscalía del Biobío, las imágenes fueron presentadas al final del juicio, tras la declaración de cuatro testigos protegidos. El registro captó el arribo del grupo armado y la quema de vehículos, ratificando cada testimonio previo.
"Un registro de dron demostró que lo que decían los testigos era completamente cierto y daba cuenta de la fiabilidad de sus testimonios, por cuanto describían de la misma manera los desplazamientos, la dinámica, la forma como se iban quemando las propiedades y la violencia con la que actuaron", detalló el fiscal regional, Roberto Garrido.