"Soy inocente, ajeno a los hechos que se me imputan", señaló escuetamente Enrique Arancibia Clavel, ex agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) al comparecer ante el Tribunal Oral Federal N°5 de Buenos Aires, donde se lleva el caso por el secuestro de las ciudadanas chilenas Laura Elgueta Díaz y su cuñada Sonia Díaz Ureta.
El plagio se registró en la capital argentina el 12 de julio de 1977, y de acuerdo a la abogada querellante, Alcira Ríos, se trató de "un hecho típico de la 'Operación Cóndor'. No hay otra explicación para un allanamiento efectuado por el jefe de un campo clandestino de detención de Argentina en compañía de un servicio (de inteligencia) chileno".
La sentencia del tribunal se conocerá -según fuentes judiciales- durante la tarde de este jueves, y se espera que la Justicia acoja la petición de la Fiscalía y de los querellantes, e imponga una pena de 15 años de cárcel para Arancibia Clavel.
Ambas mujeres reconocieron al ex agente de la dictadura cuando aparecieron en la prensa sus fotografías, al ser vinculado al crimen del ex general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, por el cual ya fue condenado a cadena perpetua.
"A mí no me cabe duda de que habían chilenos, a pesar de que yo vivía acá y hablaba muy como argentina, porque era muy joven, tenía 18 años. Pero, sí, efectivamente se distinguía muy fácilmente la presencia de chilenos", dijo Laura Elgueta.